| 12/25/2011 12:00:00 PM

¿De qué viven los norcoreanos?

Se trata de un país agrícola en el que el ingreso per cápita no supera los US$1.000. Pero cuenta con industria pesada y minerales. El problema es la comunicación con el mundo exterior. Un experto examina las posibilidades y los retos.

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BBC
La única similitud es que comparten el mismo trozo de tierra, el hecho que una está al lado de la otra: mientras Corea del Norte tiene alrededor de 25 millones de habitantes, en Corea del Sur viven 48 millones de personas.

La diferencia más representativa es el poder adquisitivo de sus ciudadanos comunes.

Y aunque Corea del Norte publique algunas cifras acerca del Producto Interno Bruto del país, su tamaño real es tan sólo un cálculo aproximado.

De hecho, es probable que la economía se haya contraído ligeramente durante los últimos dos años, luego de varios años de crecimiento. Sin embargo, en términos del PIB total, el tamaño de la economía es casi el mismo que el de antes de la guerra de Irak.

Recursos minerales


Antes de 1945, Corea del Sur era un país principalmente agrícola, mientras que Corea del Norte era muy industrial.

Ahora esa situación se ha revertido: sólo 2% del PIB de Corea del Sur procede de la agricultura, comparado con el 20% o 25% de Corea del Norte.

Pero en el norte, como era de esperar en una economía de planificación centralizada, todavía existe la industria pesada, y también un despliegue de recursos minerales, incluyendo oro, hierro y uranio.

En muchos sentidos, Corea del Norte fue el país comunista más exitoso del mundo, con una rápida tasa de crecimiento -de un país comunista al menos- y un amplio número de afiliados al partido.

De hecho, el PIB per cápita fue mayor que el de Corea del Sur hasta mediados de 1970. En todas partes hay recuerdos de este estado comunista exitoso en términos de organización, infraestructura e industria.

Pero, ¿alguna de ellas representa una oportunidad de comercio?

El primer problema es que, a menos de que usted sea un ciudadano chino, es muy difícil obtener una visa. Una vez en el país, hay que enfrentarse al problema del "bloqueo de EE.UU.", tal y como lo llaman los norcoreanos.

En 1994, el Departamento del Tesoro de EE.UU. me quitó US$4.000 que iba a utilizar para pagar los gastos mensuales de mi oficina de consultoría en Corea del Norte.

El dinero me lo devolvieron un año más tarde, durante un período en el que se produjo un ligero deshielo de las relaciones entre EE.UU. y Corea del Norte bajo la administración del presidente Bill Clinton.

¿La lección? Nunca utilice dólares que tengan que ser autorizados por el sistema bancario de Nueva York.

Con el fin de evitar este tipo de incidentes, los norcoreanos adoptaron el euro como la moneda extranjera a comienzos de la década pasada.

Sanciones

Esto funcionó bien al principio cuando el dólar y el euro valían lo mismo. Sin embargo, cuando el euro comenzó a ganar valor, los precios para los extranjeros que hacen negocios en Pyongyang aumentaron considerablemente.

La mayoría, si no todas, las multinacionales occidentales evitan realizar operaciones directas con Corea del Norte por temor a ser sancionadas por el Departamento del Tesoro de EE.UU.

Sin embargo, para las pequeñas empresas -bien sea de Occidente o, más probablemente, de China- la vida es más fácil.

La mayoría de los productos con un posible doble uso (militar), incluidas las computadoras, no pueden exportarse legalmente desde la mayoría de los países.

Pero estas restricciones que se remontan a la Guerra Fría no se imponen con China. Por eso, para una pequeña empresa de ese país, Corea del Norte está lleno de oportunidades.

Miles de empresas chinas se han trasladado a ese país y están ganando dinero.

Un puñado de compañías occidentales ha hecho lo mismo, con restaurantes en pequeña escala y otros negocios, que incluyen hoteles, teléfonos celulares y operaciones de microcréditos.

La alimentación

Si Corea del Norte mejora su economía, esas oportunidades podrían multiplicarse.

Con su mano de obra especializada y de bajo costo, además de su riqueza en recursos naturales, tiene un amplio potencial de crecimiento si se le permite acceder a los mercados mundiales y a las fuentes de capital libre.

Pero el nuevo liderazgo colectivo de Corea del Norte se enfrenta a varios retos. El primero será determinar cómo alimentar a todos sus ciudadanos todo el tiempo.

Enormes esfuerzos han ido en aumento de la producción de alimentos desde el período de hambruna de 1995 a 1999 -conocido como Ardous March- que estuvo marcado por problemas económicos y por la muerte de un millón de norcoreanos (aunque muchos dirían que ese número es tres veces mayor).

En la década de 1990, el Programa Mundial de Alimentos y numerosas organizaciones no gubernamentales se apresuraron a ayudar al norte.

Pero en 2011 los donantes se cansaron y el sur no ha logrado proveer alimentos o fertilizantes desde que el presidente Lee Myung-bak llegó al poder en 2008.

Estados Unidos está volviendo a ofrecer ayuda este año. Corea del Norte necesita desarrollo, no ayuda, pero los actuales gobiernos occidentales castigan al norte dándoles solamente servicios de emergencia en el mejor de los casos.

La segunda tarea será continuar con las reformas de 2002, que introdujo las fuerzas del mercado en escala limitada.

El hecho de que las fuerzas del mercado pudieran alimentar a la gente, cuando el sistema de distribución pública se viera imposibilitado de hacerlo, fue aceptado de mala gana. Y el posterior crecimiento de la riqueza y el individualismo alarmó a los conservadores del país.


Prioridad

La tercera tarea es lidear con el bloqueo de económico de EE.UU., impuesto por sanciones de la ONU cuando Corea del Norte probó su primer arma nuclear.

Pyongyang considera que sus armas nucleares son su principal defensa en contra de un mundo hostil y dice que las abandonará cuando EE.UU. firme un tratado de paz que "ponga fin" a la Guerra de Corea de hace 60 años.

Corea del Norte dice que aún se encuentra en un estado de armisticio.

La cuarta tarea es animar la realización de experimentos como la Zona Industrial de Kaesong, un desarrollo en colaboración económica con Corea del Sur.

Allí, unas 123 empresas de Corea del Sur emplean mano de obra barata y calificada proporcionada por más de 48.000 norcoreanos para producir productos que no sólo se vendan en el mercado coreano, sino más allá.

Este mes se celebró una reunión entre los empresarios del sur y los funcionarios del norte para discutir la forma de ampliar el complejo.

Finalmente, la prioridad para el nuevo liderazgo de Corea del Norte será continuar con la reconstrucción de industrias limitadas y de importantes edificios en Pyongyang para celebrar el centenario del nacimiento de Kim Il-sung, el "Gran Líder" fundador del régimen.

Se trata de un programa de reconstrucción que se espera asegure al pueblo que Corea del Norte se está convirtiendo en un país de avanzada.

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