| 12/20/2011 6:50:00 AM

Chávez prepara campaña "cuerpo a cuerpo" en Venezuela

En septiembre, entrenó béisbol con sus ministros bajo el sol del mediodía; en octubre, hizo un amago de bailar rap en un acto político; en noviembre, trotó al paso ligero con los cadetes de la Academia Militar, y este mes, presidió una cumbre continental por todo lo alto.

Hugo Chávez no está escatimando esfuerzos ni recursos para dejar claro a partidarios y detractores que, pese al cáncer, estará en forma para pelear la campaña electoral más dura desde que ganó la presidencia de Venezuela hace 13 años.

Los detalles sobre la enfermedad del mandatario socialista siguen siendo un misterio y los rumores ante su estado de salud no amainan, pero la recuperación frente a las cámaras ha sido notable desde que en junio, un Chávez pálido y débil anunciara desde La Habana que le extirparon un tumor canceroso abscesado en la zona pélvica.

Tras una convalecencia de apenas cinco meses, el militar retirado dice estar plenamente "curado" y salió de su reclusión para volver de lleno a las pantallas más activo y enérgico, un poco menos hinchado y con un incipiente cabello que le oscurece la cabeza como muestra de que la quimioterapia quedó atrás.

Para muchos observadores la pregunta es si podrá liderar como siempre la campaña "cuerpo a cuerpo" desde las calles hasta el 7 de octubre o tendrá que dosificar sus aguerridos discursos revolucionarios y las maratónicas marchas por todo el país.

"Los médicos me dicen 'Chávez, poco a poco, porque usted va desbocado'. Y el cáncer que me dio, las causas son múltiples, y una de ellas es el estrés", dijo esta semana, asegurando que pronto pasará de la "retaguardia" a la "vanguardia".

Los expertos aseguran que deben pasar años antes de declarar libre de riesgo a un paciente de cáncer, pero la actitud del mandatario ha convencido a seis de cada 10 venezolanos de su recuperación, según sondeos de Hinterlaces y Consultores 21.

Para el oficialismo es clave mantener alejado el espectro de "candidato enfermo" que levante dudas sobre la capacidad de Chávez, que no tiene un sucesor claro, para dirigir la nación petrolera otros seis años más.

"A día de hoy, Chávez es favorito. Pero la enfermedad está ahí y podría reaparecer en cualquier momento, lo que tendría un alto costo político", dijo Óscar Schémel, de Hinterlaces.

"Por eso, el aparato de propaganda debe mantenerlo activo y vigoroso durante toda la campaña electoral", agregó.

Yo el caos
La enfermedad fortaleció la conexión emocional del líder de 57 años con sus simpatizantes y oxigenó su popularidad cuando ya empezaban a pesar más la criminalidad desatada, la falta de empleo y los precios disparados que el carisma y los programas sociales en alimentación, salud y educación.

Para muchos analistas, este "efecto solidaridad" es pasajero, pero el mandatario busca aprovecharlo como catalizador de una imagen de renovación y reflexión para cautivar a los indecisos y motivar a los chavistas moderados desencantados por la corrupción y la falta de soluciones a sus problemas.

"Chávez tiene como reto reenamorar, reconquistar a un sector de la población que está relativamente descontento con el Gobierno, pero que todavía no se decide a votar por la oposición", consideró Nicmer Evans, profesor de teoría política en la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Y para persuadirlos, Chávez insiste una y otra vez en que una victoria de la oposición supondría el fin de las "misiones" sociales y colapsaría un país donde los militares, los poderes públicos y los trabajadores de la petrolera estatal han jurado lealtad al proyecto socialista.

"La burguesía pretende venir a gobernar este país, pero no pueden venir, no van a venir. Sería el caos. La hecatombe", avisó en un reciente acto político.

Pero mientras las encuestas difieren bastante en la valoración personal del gobernante bolivariano -entre un 50 y un 60 por ciento según el estudio-, la mayoría coincide en que la intención de voto actualmente está muy igualada cuando todavía la oposición no ha elegido a su candidato unitario.

El Gobierno buscará inclinar la balanza combinando un poderoso impulso del gasto público para lanzar una nueva batería de planes sociales -desde asignación directa de recursos a entrega de viviendas estatales-, con la poderosa maquinaria electoral del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

"Aunque en matemáticas dos mitades son iguales, no necesariamente es así en política", opinó Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.

"La mitad articulada, con poder, recursos, control institucional y hegemonía comunicacional se convierte en la mitad más fuerte".

Los que dudan
Pero, la negativa de Chávez a revelar detalles de la afección sigue alimentando una persistente maraña de rumores sobre su salud que traen de cabeza al país y a los mercados.

"Yo lo que vengo es recuperándome y cada día me siento más fuerte. Pero todavía algunos siguen insistiendo que me estoy muriendo. Ah bueno, créanlo pues", dijo la semana pasada en una rueda de prensa de unas cuatro horas de duración.

Al día siguiente, un correo electrónico con un virus informático titulado "Muere Hugo Chávez" se regó por las redes sociales y disparó por horas el precio de los bonos venezolanos.

"La duda permanece. Al final el Gobierno ha minimizado la información que ha hecho pública (sobre su enfermedad) y parte del juego político es mostrarse lo más fuerte posible", dijo Alejandro Arreaza, analista de Barclays en Nueva York, para explicar el escepticismo de los mercados.

En el propio partido socialista del mandatario los ánimos son de cautela. Un fuente de la alta dirección del PSUV dijo a Reuters que en la cúpula hay "mucha preocupación" sobre la evolución del líder izquierdista y en la militancia de base, el entusiasmo por su recuperación se mezcla con la incertidumbre.

Mientras, los principales aspirantes a medirse en las urnas con Chávez han medido sus palabra sobre la salud presidencial en público, confiados en que la elección de un candidato único en unas primarias en febrero propiciará un cambio en la correlación de fuerzas en la volátil arena política nacional.

En privado ven a un rival más débil del que presenta la versión oficial lo que, unido al descontento por los principales problemas del país, jugaría a su favor en los comicios.

"Dicen no hubo metástasis, que está curado, entonces ¿por qué no explican qué tuvo?", se preguntó un asesor de la coalición opositora que prefirió no ser identificado.

"Si callan es por algo", concluyó.


Reuters
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