| 5/11/2009 12:00:00 AM

A salvar la buena reputación de México

¿Cómo hacer frente a una crisis de imagen como la que vivió México con la epidemia del AH1N1? ¿Cómo se puede aplicar el método de crisis de imagen a una empresa?

El mundo está viviendo una de las situaciones económicas más complejas de las últimas décadas y ahora se le suma una tenebrosa posibilidad de pandemia que aparentemente se ha originado en el estado de Veracruz, en dónde está el  puerto comercial más importante de México.

Según la revista “Democracy Now” los orígenes del problema, la influenza AH1N1, están en una subsidiaria de la compañía estadounidense, productora de pollo y cerdo llamada Smithfield, que gracias al NAFTA opera en México aparentemente sin las medidas necesarias de seguridad industrial. La revista deja preguntas abiertas: ¿Será que el virus realmente nació en Veracruz o llegó de Estados Unidos gracias al libre comercio? ¿Realmente es así de grave el virus y merece tantas inversiones y prensa?

Esta situación ha traído una injusta discriminación contra México y sus pobladores. El reflejo de esta discriminación empezará a tener efectos significativos en la economía en el corto y mediano plazo, pues el boicot a sus productos ya se inició. Esto sin mencionar en detalle el impacto negativo a una de sus fuentes principales de ingresos, el turismo.

Alejándome del cómo prevenir, evitar y contrarrestar el virus que sin duda es un tema complejo y exclusivo de instituciones científicas, sí quiero manifestar que México está viviendo una típica crisis de imagen que afecta su reputación y, por supuesto, el bienestar de su economía y de sus pobladores.

¿Cómo hacer frente a esta crisis de imagen? Es hora de resaltar el valor de México para el mundo en todos sus frentes. Este trabajo que deberán realizar para recuperar su credibilidad y buen nombre no debe esperar un segundo más y ya se debe estar creando una comisión que analice y cree un plan estratégico de comunicaciones para decirle al mundo que México no puede ser aislado y discriminado.

 

Este plan, agresivo y de choque, debe iniciar planteando un objetivo estratégico: recuperar la credibilidad de México, su gente y sus productos en un año. Y debe apoyarse de todos sus amigos, líderes de opinión y aliados para apoyar los mensajes claves que le recordarán a todos que: gracias a México tenemos tomates, chocolate y maíz, entre otros, que son fundamentales para la cocina mundial. Que gracias a México podemos degustar una de las cocinas más sabrosas y famosas del mundo, que va más allá de los tacos y burritos. Que gracias a México existe un mariachi en casi cualquier lugar del mundo para animarnos la vida. Que gracias a México existe el Tequila.

En fin, serían muchos los mensajes en este sentido que se pueden elaborar para ir labrando el camino de la reconciliación con México.

Es fundamental hablar de la amabilidad de sus pobladores, de la inigualable atención y preocupación por satisfacer las necesidades de los turistas que viajan de todo el mundo a sus hermosas ciudades y playas. Resaltar las culturas Maya y Azteca tal vez las más desarrolladas de la humanidad , que nos dejaron un legado arquitectónico y científico sin igual. Y cómo no hablar de unos mexicanos pujantes, preparados, amables y luchadores que han convertido a su país en uno de los mercados más
importantes del mundo.

México ha trabajado durante años en la construcción de una marca país, como en Colombia es “Colombia es pasión” o como también existe en Australia. Sin embargo, es hora de darle un empujón fuerte a la marca país, pensando en el objetivo de reconstruir la confianza en un año, para cortar rápidamente con los rumores y la mala imagen que los medios se han encargado de difundir.

Es el momento de alinear toda la fuerza diplomática con mensajes claros y contundentes sobre la importancia de México y buscar voceros, no mexicanos, que gocen de credibilidad en cada país para que cuenten sus gratas experiencias en territorio mexicano. Escritores, científicos, políticos, líderes religiosos, actrices, actores, deportistas, en fin, deben hablar de México en conferencias, medios y todo tipo de eventos, recordándoles a todos lo hermoso, pujante, seguro y cultural que es este
país.

En el mundo empresarial esto sucede con mucha frecuencia. Los invito a analizar el caso de México como si esto le sucediera a su propia empresa. ¿Está listo para enfrentar una crisis de imagen? ¿Se ha entrenado para manejar situaciones de crisis? Es una realidad que cualquier compañía, del tamaño que sea, es vulnerable a una crisis de
imagen. Ya sea por problemas con sus productos, por errores administrativos, por accidentes, etc. Pero también es cierto que nunca es suficiente la preparación para una crisis, debe ser un trabajo continuo y permanente, y sobre todo, prioritario para cualquier empresa.

Usted ha pensado en:

- Simulacros de crisis

- Manual de crisis

- Preparación de voceros

- Estándares de procedimiento

- Relacionamiento estratégico

- Valor noticioso

Si no lo ha hecho, es un buen momento para hacerlo, pues como México, toda empresa está en riesgo de sufrir un impacto negativo en su reputación e imagen por una situación de crisis, y esto se reflejará directamente en sus ventas.


¿Será que Colombia también requiere de un plan estratégico de comunicaciones para liberarnos de una vez por todas de la imagen violenta, narcotraficante e insegura que nos ha marcado tantos años?

Consejos para el posicionamiento corporativo:

- Buen diagnóstico de la situación actual
- Identificar fortalezas y debilidades
- Plantear objetivo medible y alcanzable
- Desarrollar una estrategia que delimite y guíe
- Plantear tácticas eficaces y eficientes
- Definir bien las audiencias 


El autor es docio de Aljure & Ocampo Comunicación Corporativa,
santiago@aljureyocampo.com

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