| 7/24/2014 6:00:00 AM

Impacto social

La Responsabilidad Social Empresarial empieza a meterse al corazón del outsourcing, al punto que ya existe una fuerte tendencia llamada Impact Sourcing. El concepto está llegando al país.

Desde la década pasada, algunas empresas de la industria del outsourcing, especialmente de call centers, tenían algunos programas sociales o de simple filantropía, y los primeros proyectos de Responsabilidad Social Empresarial que consistían en abrir plazas de trabajo a personas con discapacidades físicas o a madres cabezas de familia.

Esta práctica ha sido común en muchas industrias, pero al tratarse de una actividad con potencial para crear empleos e implementar el teletrabajo, hacia 2008 surgió el concepto de outsourcing socialmente responsable, que evolucionó a Impact Sourcing.

La Fundación Rockefeller entendió el impacto social de esta industria y definió el concepto: “Impact Sourcing es el outsourcing que beneficia a las personas desfavorecidas en áreas de bajo empleo, que incluyen áreas rurales de países en desarrollo o barrios pobres, aquellas que no tienen acceso a la educación secundaria o terciaria, e incluso a personas educadas en áreas de alto desempleo”.

Leila Janah, quien creó en 2008 Samasource, una ONG que busca llevar desarrollo a comunidades y personas en desventaja, dice que en ese tiempo nació un movimiento para desarrollar centros de outsourcing como negocios sin ánimo de lucro enfocados en servir a los pobres y necesitados aumentando sus ingresos, “demostrándole al mundo que los pobres quieren las mismas cosas que los ricos: un trabajo decente con un buen ingreso, servicios de salud y educación”. Para ella, el potencial del Impact Sourcing es tal, que podría superar la calidad y cantidad de recursos y beneficios que genera la ayuda humanitaria que se da en el mundo.

¿Y Colombia?

Si bien Impact Sourcing es una iniciativa global a la cual se están plegando grandes consultoras, firmas de outsourcing, organizaciones sociales y humanitarias, aún es un concepto novedoso que no llega a todos los países.

En Colombia, según Ana Karina Quessep, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de Contact Centers & BPO (ACDECC), se están dando los primeros pasos. “¿Cómo impactar positivamente a ciertas poblaciones? Ya lo estamos haciendo y ya se están dando los primeros frutos”. La asociación, por ejemplo, tiene convenios para apoyar a poblaciones vulnerables con capacitación y consecución de empleo, así como con acompañamiento social frente a sus procesos personales y de las comunidades. “Con esto buscamos ayudarlos y romper ese esquema de pobreza para que, con capacitación y empleo, puedan desarrollarse personal y profesionalmente”, explica.

La ejecutiva agrega que otras iniciativas, como el Pacto del Teletrabajo –impulsado por el Ministerio de Educación y el Ministerio TIC–, también han sido acogidas por la industria del outsourcing, aunque “aún falta compromiso de las empresas del sector, y aún más de sus clientes, para que rompan los mitos sobre el teletrabajo y lo adopten masivamente”.

Las personas con discapacidades visuales o físicas también tienen en la industria del outsourcing un espacio que les abre las puertas. Además de las iniciativas particulares de algunos Contact Centers, algunas empresas de la industria están apoyando la iniciativa TIC y Discapacidad y su proyecto ConverTIC, del Ministerio TIC, que busca proveer las herramientas tecnológicas necesarias y generar empleo en estos grupos vulnerables.

“Sí podemos, por tanto, hablar de Impact Sourcing en Colombia, aunque estos son solo los primeros pasos y nos queda mucho por hacer”, indica Ana Karina Quessep.
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