| 9/23/2014 7:00:00 AM

Seguro para los ahorros, presente en Colombia desde 1985

Información comercial - Dicen que de las crisis surgen las oportunidades de mejorar, lo cual es cierto al menos en lo que se refiere al sistema bancario colombiano.

Por allá a principios de la década de los 80 del siglo pasado el país cayó en una terrible crisis económica que no solamente afectó a la población en general sino que arrastró consigo empresas y bancos.

Con la quiebra de varios bancos, los ahorros de cientos de ahorradores simplemente se esfumaron y, en el mejor de los casos, tuvieron que acudir a la justicia ordinaria para soportar años de proceso e improbables reembolsos.

Ante tal magnitud de problema, las autoridades colombianas se dieron a la tarea de repensar el sistema bancario nacional y, ante la pérdida de credibilidad, se les ocurrió una idea: crear un fondo en virtud del cual se protegieran los ahorros de los pequeños y medianos ahorradores del país.

Es así como en 1985 se creó el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín), una entidad del Estado adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, encargada de proteger los ahorros de los ciudadanos depositados en los establecimientos de crédito que, por obligación, están allí inscritos.

“Es decir todos los bancos, las corporaciones financieras y las compañías de financiamiento debidamente constituidas y operadas están registradas en Fogafín, entidad que, cuando se requiera, realiza operaciones de apoyo a las entidades inscritas para fortalecerlas y proteger a los clientes de esa entidad; administra un seguro de depósitos que, en caso de quiebra de la entidad financiera, le devuelve al ahorrador su dinero, en forma total o parcial; y, por último, hace seguimiento a las instituciones financieras en liquidación para procurar un rápido pago a los depositantes.”, explica María Inés Agudelo, directora de Fogafin.

Fogafín fue puesto nuevamente a prueba durante la crisis financiera de los años noventa. Con el  Gobierno Nacional se implementó un programa de salvamento que permitió solucionar la difícil situación que afrontaban las instituciones financieras y los ahorradores. La forma en que Fogafín resolvió la crisis hizo posible que este sector se recuperara  y restableció la confianza de los usuarios en el sistema.

A finales de 2008 el mundo enfrentó la mayor crisis financiera internacional desde la “Gran Depresión”. Ante la inestabilidad generada en los mercados, Fogafín estuvo presto a preservar la confianza de los depositantes en el sistema. Sin embargo, las lecciones aprendidas a partir de la crisis de finales de los noventa, condujeron a un proceso de ajuste y fortalecimiento del sector financiero, lo cual permitió afrontar el choque externo sin mayores sobresaltos.

En la actualidad, Fogafín hace parte del Comité de Coordinación de Seguimiento al Sistema Financiero junto con el Banco de la República, el Ministerio de Hacienda y la Superintendencia financiera, en el que las labores coordinadas de estas entidades están encaminadas en la preservación de la estabilidad del sistema financiero.

Para Fogafín, este momento de fortaleza y confianza en el sistema financiero colombiano se constituye en una oportunidad para consolidarse institucionalmente y como miembro de la Red de Seguridad Financiera, planeando y desarrollando proyectos que le permitan estar preparado, y con mejores herramientas, a la hora de enfrentar nuevos episodios de turbulencia. Es precisamente con ese objetivo, que actualmente esta institución enfoca sus esfuerzos hacia temas tan importantes  como el fortalecimiento del proceso de pago del seguro de depósitos y la divulgación de su existencia, beneficios y limitaciones.

En otros países…

En Estados Unidos existe una entidad similar a Fogafín. Se llama el Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC). Es interesante mencionar que desde enero de 2008 hasta la fecha, el FDIC ha intervenido para liquidar 514 instituciones financieras inscritas. No en todos los casos se ha pagado el Seguro de Depósitos, ya que allá se usa mucho la figura de buscar otro banco para que reciba los activos y los pasivos del banco en liquidación. Eso quiere decir que los ahorradores pequeños (en el caso del FDIC, el seguro asciende a 200 mil dólares) han sido protegidos de la crisis. En Europa, la historia es similar. El seguro de depósitos y la entidad encargada de la resolución de las entidades financieras han estado muy ocupadas en estos últimos años utilizando mecanismos de resolución a veces muy similares a los que nosotros usamos en nuestra propia crisis de finales de los 90.

El seguro de depósitos

El Seguro de Depósitos es el mecanismo por medio del cual, ante la liquidación de un establecimiento de crédito, se devuelve a cada depositante hasta $20 millones de su dinero ahorrado en dicha entidad.

Este seguro, que actualmente protege a más del 90% de los cuentahabientes del país, cubre al depositante cuando tiene los ahorros en cualquiera de las cuentas amparadas. Por ejemplo, si una persona tiene $15 millones en una cuenta corriente y $10 millones en un CDT, el Seguro de Depósitos le devuelve a la persona, lo más pronto posible, $20 millones. Si los montos son menores a la cobertura, el Seguro de Depósitos paga la totalidad de los recursos que tiene la persona en las cuentas amparadas.

El punto es que esta entidad actúa rápidamente para proteger los ahorros de las personas con menos recursos porque se estima que quien tenga más de aquellos $20 millones, puede defenderse ante la justicia ordinaria y soportar trámites menos expeditos.

Otro ángulo importante por tener en cuenta es que Fogafín solamente ampara los ahorros depositados en las 54 entidades inscritas, es decir los bancos, las corporaciones financieras y las compañías de financiamiento; por ende, aquellos que se arriesgan a confiar sus recursos en financieras exóticas, caminan por una cornisa muy estrecha.
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