| 11/13/2013 12:00:00 AM

Para reducir las cargas

Los costos en el transporte de carga están sujetos a innumerables factores, que tenidos en cuenta y bien manejados marcan la diferencia entre una operación deficitaria y una operación rentable.

Pocos negocios tan complejos en Colombia como el transporte de carga por carretera. No en vano, se trata de una actividad económica acostumbrada a lo incierto, pues depende en un grado altísimo de variables tan exógenas como indispensables para su eficiente operación diaria.

A la par con el lucro  cesante, el transportador debe lidiar con costos de trascendental importancia como los fletes, los peajes y el consumo de combustible (acpm), los cuales se suman a sus naturales gastos por concepto de incineración y daños a vehículos, y de repuestos, insumos, talleres, montallantas, parqueaderos, mano de obra y hasta hospedaje y alimentación. Esto sin contar con el impacto que tiene en las operaciones el rezago en la infraestructura vial.

“El combustible, las llantas y los peajes son los costos con mayor influencia en la operación, debido a que son de vital importancia al momento de circular por la vías”, afirma Jairo Herrera Murillo,  residente
ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Transportadoras de Carga por Carretera (Asecarga).
Y de todos, el que más preocupación genera en el interior del sector es el precio del acpm, congelado hasta diciembre luego del más reciente paro camionero.

En un sector con tantas complejidades, el conocimiento profundo del negocio termina por convertirse en una ventaja competitiva mucho mayor, a la hora de buscar reducir costos y ganar eficiencias. “Es imperativo tener en cuenta que la realidad colombiana presenta por naturaleza grandes dificultades y obstáculos para el transporte y la logística, por su misma topografía; lejanía entre sitios de origen y destino de las mercancías; deficiencias viales y de infraestructura logística, y proliferación de actores dentro de la cadena carentes de homologación y coordinación en sus actividades y operaciones”, explica Jaime Sorzano Serrano, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar).

Es vital, en opinión de especialistas, perseverar como sector en el proceso de capacitación y profesionalización de los conductores, así como en la modernización de los equipos. “El mercado colombiano exige mayor rigor en el planteamiento, ejecución y evaluación del servicio. Sin duda, una operación debidamente planeada, realizada con esmero, controlada y evaluada redundará en menores costos y mayor satisfacción del cliente”, agrega Sorzano Serrano. Y para lograrlo, es clave tener en cuenta los siguientes consejos:

1 Utilizar vehículos modernos, aprovechando la entrada en vigencia de los TLC con países de donde se importan los camiones (Estados Unidos, Canadá y México). Según el Ministerio de Transporte, actualmente el 41% del parque automotor colombiano tiene una edad superior a los 20 años. Modernizarlo disminuiría los costos de transporte sustancialmente.

2 Conocimiento pleno y absoluta confianza en el personal de conductores de los vehículos, especialmente tratándose de terceros propietarios, a quienes se les confía el cuidado de la mercancía.

3 Total conocimiento respecto a la idoneidad y mantenimiento del equipo de transporte.

4 Mucha información previa sobre el estado de las vías principales y sus alternativas.

5 Recurrir al criterio que da la experiencia propia o de terceros, con el fin de escoger el mejor horario para el desarrollo de la operación.

6 Disposición permanente del sistema de monitoreo para el seguimiento del vehículo, desde su operación de cargue hasta la entrega de la mercancía a satisfacción.

7 Disposición del sistema de comunicación adecuado, 24 horas, con la tripulación del vehículo y
personal de apoyo en tierra.

8 Tener siempre listos planes de contingencia para hacer frente a las eventualidades durante la operación.

9 Disposición de escoltas para los vehículos, cuando los niveles de riesgo así lo ameriten.

10 Adelantar programas de capacitación para la debida ilustración del personal de conductores, respecto a su papel en el cumplimiento del contrato de transporte y su debida actuación para hacer frente a las contingencias presentadas. En un primer ejercicio de la Andi, con apoyo del Sena, se
realizaron cursos donde el resultado fue la disminución de costos operativos y menor consumo de combustible en cerca del 9%. Para esto se debe contar con conductores idóneos, que apliquen buenas prácticas de manejo.

11 Optimizar el uso de los vehículos. A más viajes, mayor facturación y menores costos fijos. La construcción de nuevos corredores viales y dobles calzadas disminuiría tiempos y permitiría la entrada de camiones con mayor capacidad de carga. Reformar la política de peajes, incluyendo el nivel de servicio en las vías y automatizando la operación para agilizar pagos y tránsito.

Precio pesado
Los costos del transporte en Colombiasiguen siendo altos.

Como factor de competitividad que es, el transporte de carga en el país supera en costos al de muchas otras naciones. “Al comparar la distancia económica para movilizar un contenedor de 40 en rutas equivalentes –(Costo/ km.) y (Ton-km.)–, se encuentra que en Colombia los costos para las rutas del centro del país a los puertos, son entre dos y cuatro veces más altos que en otros países con distancias similares”, alerta Édgar Higuera, gerente de Logística, Transporte e Infraestructura de la Andi.

Este es un punto en contra en términos de competitividad para el país, y exige acciones en busca de soluciones efectivas y eficaces.
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