| 11/13/2013 12:00:00 AM

El ADN de la infraestructura

Las empresas de ingeniería del país vienen creciendo y fortaleciendo su patrimonio, pero están a medio camino para lograr atender todas las necesidades del país.

En el último año, una de las grandes discusiones en el sector infraestructura está relacionada con la  capacidad que tienen las empresas de ingeniería colombianas para atender las necesidades que tiene el país en este sector. El actual Gobierno considera que es necesario complementar esa fuerza  empresarial criolla con dinero y músculo financiero del exterior, los empresarios nacionales se  defienden y consideran que son lo suficientemente fuertes y que nadie en el exterior conoce, como  ellos, la geología y la topografía de este país.

Mientras se zanja esa discusión, vale la pena destacar un estudio elaborado y publicado en septiembre por la Superintendencia de Sociedades y que da luces sobre este tema. La investigación revela que la infraestructura ha sido, con el financiero y servicios públicos, uno de los sectores que ha movido la  economía del país; sin embargo, se prenden las alarmas si se tiene en cuenta que en el último año el crecimiento de dicho sector fue inferior (1,5%) al reportado por todo el sector construcción (3,3%) y por todo el país (4,0%).

La desaceleración es evidente y, por esta razón, hoy todas las esperanzas del sector están puestas en planes como la cuarta generación de concesiones viales y las Asociaciones Público Privadas (APP). De allí la importancia de analizar con lupa y cifras el ADN de las empresas de ingeniería del país. Según la Supersociedades, 80,83% son pymes, seguida de 15,98% de grandes empresas y solo 3,20% microempresas.

El comportamiento frente a los ingresos operacionales es inverso ya que las grandes empresas generan $15,2 billones, 71,53% del total de los ingresos operacionales producidos por las 1.471 empresas del sector para el año 2012, seguidas de las pymes con $6 billones; es decir, 28,39% de los ingresos operacionales reportados por el total de las empresas del estudio.

Alrededor de 90% de los ingresos operacionales y los activos se ven concentrados en la modalidad de los constructores debido a que las empresas de esta modalidad son el soporte tanto de la obra de infraestructura como de la cadena de valor.

Otro dato interesante del estudio es que los constructores concentran su deuda a largo plazo, lo que les permite cumplir con los compromisos adquiridos en cada obra civil y así mantener una estructura de costos equilibrada; el caso contrario se presenta en las firmas de consultoría que a pesar de tener una estructura de costos más flexible y ajustable a sus necesidades, concentran su deuda en el corto plazo, lo que les crea una presión importante frente a los compromisos que adquieren. El Ebitda que permite analizar el desempeño operativo (generación de caja), indica que la disminución (2011- 2012) en los resultados de las grandes empresas se deriva de los altos costos que han tenido que asumir por la interrupción de las obras de infraestructura en los últimos años.

No obstante, por el lado de las pymes los resultados del desempeño operativo se incrementaron, lo cual indica que este tipo de empresas cuentan con una mayor facilidad para adecuarse a la situación sin descuidar su actividad como tal. Otro hallazgo es que a pesar de las reducciones en utilidades, los grandes constructores se han fortalecido financieramente para enfrentar los nuevos proyectos de cuarta generación y otros. Sin embargo, en muchos casos no es suficiente.
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