| 11/13/2014 6:00:00 AM

Todos conectados

El desarrollo de las TIC y las inversiones en su infraestructura han dinamizado el sector. Vienen nuevos escenarios de competencia.

El sector de telecomunicaciones fue uno de los que salió mejor librado en el más reciente Informe de Competitividad del Foro Económico Mundial. Destaca, específicamente, un gran aumento del ancho de banda de internet por usuario, subíndice donde el país tuvo un salto de 54 puestos. De igual manera, Colombia registró una importante mejora en los subíndices de disponibilidad de últimas tecnologías al pasar del puesto 96 al 84, e individuos que utilizaron internet del 66 al 63, entre otros.

“Estos avances que señala el informe del Foro Económico Mundial sobre competitividad en términos de TIC son en buena parte resultado del éxito en la implementación del Plan Vive Digital, que tiene como objetivo principal masificar internet para crear empleo y reducir la pobreza en Colombia”, dice Diego Molano Vega, ministro de las TIC, y confirma que las metas formuladas en 2010 ya se cumplieron.

Los retos para el sector hacia el futuro son varios: por la parte de mercado, consolidar el desarrollo de la tecnología de 4G de internet móvil en el que participan jugadores como Claro, Movistar, Tigo-Une, ETB, Directv y Avantel, entre otros. También, el país está atento a la subasta de espectro que anunció el Gobierno recientemente para entregarles mayor capacidad a los jugadores y que puedan mejorar la calidad de sus señales, uno de los problemas más complejos del sector hoy día. En esta misma área, las antenas están puestas sobre la posibilidad de que el año entrante se dé apertura al proceso de adjudicación del tercer canal de televisión, y el avance en materia de televisión digital terrestre. Finalmente, tras la fusión de UNE y Millicom (Tigo), hay expectativa en la consolidación de esta nueva empresa y su orientación estratégica hacia el futuro.

Pero estos no son los únicos frentes de atención. En el tema regulatorio, el sector está a la espera de la definición del futuro de los cargos asimétricos que se implementaron para contrarrestar la posición de dominio de Claro. Así mismo, en definir los alcances del conflicto que se generó entre los canales privados –RCN y Caracol– con los cableoperadores para llevar sus señales, tanto análogas como de alta definición, y los cobros que podrían generarse de ello. Las posiciones de la Superintendencia de Industria y Comercio y de la Autoridad Nacional de Televisión son contrarias y lo que se ve venir es un choque de trenes institucional.

De otra parte, también hay expectativa por ver el desarrollo de la reversión de activos de Claro y MoviStar, acatando una directiva de la Corte Constitucional. Por último, el interés del Gobierno de llevar al país a la Ocde, tiene para este sector unos condicionamientos específicos en materia de vigilancia y participación estatal en empresas de telecomunicaciones que podrían producir cambios estructurales.

Mientras tanto, las empresas se mueven en capitalizar oportunidades de mercado y desarrollar nuevas apuestas. El sector de telecomunicaciones en Colombia tiene un nivel de inversiones comparativamente alto versus otros países de la región. Se estima que los operadores invierten cerca del 20% de sus ingresos cada año. Con ingresos del sector cercanos a los $25 billones, para 2015 se estima un nivel de inversión de alrededor de $5 billones.

La mayor parte de los recursos se destinan a las redes de telecomunicaciones –se calcula que entre 30% y 40% del monto de las inversiones están proyectadas para el despliegue de la red 4G–, bien sea para mejorar la calidad de las redes existentes o para expandir su alcance.

Los servicios móviles son los que más inversión reciben en la actualidad debido a su gran auge, especialmente para atender la demanda creciente de datos. Otros elementos que componen las inversiones son: tecnologías de información, inversiones asociadas a la actividad comercial, proyectos para clientes corporativos, compromisos regulatorios, entre otros.

Claro, el jugador de mayor tamaño del sector, invirtió este año US$1.200 millones, enfocados en desplegar la mayor y más rápida red de 4G LTE y en aumentar la capacidad de la red. “Hoy tenemos nuestra red 4G en el 50% del territorio en donde viven o trabajan los colombianos, lo que es lo mismo a una cobertura en 28 ciudades capitales y en cerca de 200 municipios. El compromiso de Claro es llegar a 600 municipios en los próximos cuatro años”, asegura Juan Carlos Archila, presidente de Claro. Además, entrará un cable submarino en el que América Móvil –propietaria de Claro- hizo una inversión inicial de US$500 millones. “La tecnología de este cable multiplica por 50 la capacidad actual de conexión del país”, agrega Archila.

Por su parte, MoviStar planea inversiones que van más allá de $1 billón para el año entrante. Su cobertura llega al 73% de la población nacional localizada en cabeceras municipales, superando los requerimientos hechos por el Mintic para 2014.

Esto muestra la dinámica de un sector que no para y que se transforma a altas velocidades.

Conectividad de alta velocidad

Orinoquia, Amazonia y Chocó también están conectados.

Con la fibra óptica, la cobertura llega al 96% de los municipios colombianos conectados. Sin embargo, otras zonas de difícil acceso en la Amazonia, Orinoquia y el Pacífico colombiano (Chocó), que están ubicadas en zona selvática y carecen de cualquier tipo de conectividad, permanecían aisladas. El MinTIC diseñó el proyecto de Conectividad de Alta Velocidad para desplegar una red de tecnologías inalámbricas y llegar a los 27 municipios y 20 corregimientos a donde no llega la fibra. Además del despliegue de redes inalámbricas y satelitales para que los operadores puedan ofrecer servicio a usuarios en estas zonas, este proyecto contempla que una vez sea tendida la red se instale el servicio de internet en 235 instituciones públicas, 953 Kioscos Vive Digital, 56 Puntos Vive Digital, 57 zonas Wi Fi, así como accesos de banda ancha para 11.780 hogares de estratos 1 y 2, en viviendas de interés social y viviendas de interés social prioritario. Al finalizar 2013 se adjudicó el proyecto, y el contratista Unión Temporal Andired adelanta estudios técnicos y sociales para el despliegue de la red e implementación del proyecto. En noviembre de este año empezará el despliegue del proyecto, para que a mediados del año 2015 entre en operación la red con toda la oferta contemplada, donde el componente de apropiación de TIC es el más fortalecido.


Conectividad internacional

Mayor capacidad de conexión con el mundo.

Durante el pasado cuatrienio Colombia pasó de tener cinco cables submarinos (Arcos, Pan-Am, CFX-1, Maya - 1 y SAM -1) a tener nueve cables, lo anterior con la llegada y operación del AMX-1, el Globenet, el PCCS próximo a operar y el SAC-LAN por el Pacífico (el primer trimestre de 2015); aumentando con esto la capacidad de conectividad internacional que asegura mejor disponibilidad de anchos de banda.


Para vivir la época digital

La tecnología transforma la vida.

Los puntos Vive Digital son espacios innovadores para la comunidad de estratos 1, 2 y 3 de grandes ciudades.


Fibra óptica

Más de 19.000 kilómetros de fibra óptica fueron tendidos a lo largo de la geografía nacional.

En el año 2010 solo 200 municipios contaban con tendido de redes de fibra óptica que llegaban a sus cabeceras municipales para ofrecer servicios de telecomunicaciones de alta velocidad. A través de diferentes proyectos públicos y privados este número aumentó a 325 para 2012, y con el Proyecto Nacional de Fibra Óptica se conectan 753 nuevos municipios colombianos, para llegar así a la meta de 1.078 municipios con esta tecnología. En los municipios conectados, el siguiente paso es promover que tanto entidades públicas como privadas desarrollen proyectos utilizando esta conectividad y ofrezcan servicios de telecomunicaciones a usuarios de hogares, empresas y organizaciones.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?