| 6/26/2013 5:50:00 AM

Sin confianza no se puede pasar al comercio móvil

Latinoamérica aún vive la ‘efectinomía’. Siempre que sea posible, los consumidores de la región eligen pagar en efectivo, independientemente de su estado socioeconómico.

Ericsson ConsumerLab realizó un estudio sobre las posibilidades de la adopción generalizada del comercio móvil en Latinoamérica a través de entrevistas y estudios en Brasil, Argentina, Chile, México y Colombia.

Con este informe, los investigadores examinaron el comportamiento y las costumbres del consumidor, los impulsores clave y los obstáculos al momento de usar servicios financieros móviles, así como la manera en que el comercio móvil puede ganar terreno.

La investigación concluyó que para que el comercio móvil gane terreno en Latinoamérica, deben satisfacerse las necesidades de los consumidores en todos los niveles mediante la implementación de las regulaciones necesarias y el ajuste de los pre-requisitos básicos de comunicación.

Según lo percibido por los investigadores, un requisito previo importante para el comercio móvil es generar confianza: tanto institucional a un nivel amplio como en los operadores móviles en particular.

La falta de calidad de velocidad y cobertura de red así como el soporte técnico percibido de manera deficiente tienen un efecto negativo en la credibilidad de los operadores móviles. Para ganarse la confianza del consumidor, también son obligatorias las regulaciones gubernamentales de protección al consumidor, que hacen que el comercio móvil sea más seguro.

La falta general de confianza del consumidor sugiere que probablemente se requieran alianzas estratégicas entre los diferentes tipos de participantes. Es probable que el lanzamiento exitoso del comercio móvil a gran escala requiera cooperación en lugar de alternativas en competencia que podrían alimentar la duda del consumidor.

“Si bien los bancos son las instituciones más confiables para administrar dinero, se confía en los operadores móviles como intermediarios facilitadores, dado que son el vínculo entre el dispositivo móvil y la red. Los negocios minoristas, a su vez, pueden proporcionar acceso conveniente a los consumidores en sus tiendas”, expone el estudio de Ericsson.

En el momento de comunicar acerca de los servicios de comercio móvil, la educación y la validación de participantes independientes y fiables son factores clave, dado que en Latinoamérica el conocimiento del comercio móvil y sus ventajas es escaso.

La cultura del efectivo

En la mayoría de los mercados del estudio, se están desarrollando regulaciones con el fin de lograr la inclusión financiera. Sin embargo, Latinoamérica aún sigue siendo una ‘efectinomía’. Siempre que sea posible, los consumidores de la región eligen pagar en efectivo, independientemente de su estado socioeconómico.

Según la investigación, los trabajadores informales reciben su sueldo en efectivo y los trabajadores formales a menudo usan un cajero automático para retirar gran parte o todo su salario el día de cobro. Muchos guardan el dinero en casa en lugar de confiar en una cuenta bancaria. Esto es muy común, en especial entre los consumidores de bajos ingresos.

En muchos lugares, el efectivo es el único medio de pago aceptable. Los consumidores simplemente deben llevar efectivo consigo para asegurarse de que pueden pagar el taxi, las compras en pequeños supermercados o ciertos productos o servicios. Es muy común que también las cuentas se paguen en efectivo, especialmente cuando se trata del alquiler.

Sin embargo, una gran desventaja de usar efectivo es la cuestión de la seguridad. La criminalidad es una gran preocupación en la vida diaria de todos los mercados del estudio, y muchos tienen experiencias personales de robos.

Por lo tanto, los clientes han desarrollado estrategias individuales que aumentan su sentido de seguridad cuando se ven forzados a manipular grandes sumas de efectivo. Un modo para sentirse más seguros es llevar el dinero escondido cerca del cuerpo.

A propósito de ello, el estudio determinó que gran parte de la población latinoamericana queda afuera del sistema financiero, ya que reciben sus ingresos en efectivo y no tienen afiliaciones bancarias, cajas de ahorros ni tarjetas de crédito o débito.

Al mismo tiempo, la penetración móvil es alta y la adopción del smartphone aumenta rápidamente. Tanto así,  que en 2017 se estima que la penetración del smartphone en la región será de más del 60 por ciento.
 
En ese sentido, la investigación de Ericsson concluye que la baja inclusión financiera combinada con la alta penetración móvil abre oportunidades para el comercio móvil en Latinoamérica. Entre los consumidores que están actualmente excluidos del sistema financiero, pero que se conectan a través de sus teléfonos celulares, el comercio móvil puede proporcionar una alternativa atractiva a los tradicionales servicios financieros.
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