| 6/13/2014 7:00:00 AM

Yo soñaba con ser…

Durante la niñez, una de las preguntas que más nos hacen es ¿qué quieres ser cuando grande? Decidimos preguntarles a los vicepresidentes de las compañías qué soñaban de pequeños y esto fue lo que contestaron.

Por la mente de estos directivos surgieron muchas ilusiones en su niñez: desde actividades artísticas y del área de las humanidades como ser músico, bailarina, periodista, pintora, futbolista, pasando por ser científico, arqueólogo, explorador, astronauta, hasta las profesiones tradicionales como ser ingeniero, abogado o médico, entre otras.

Desde muy pequeños, las personas muestran alguna inclinación hacia una disciplina, oficio o tema que les interese y con el paso del tiempo, esa idea de lo que sueña ser se puede reafirmar y volver realidad, como sucedió en algunos de ellos.

Sin embargo, también suele ocurrir lo contrario, la fantasía no tiene límites y una cosa es a lo que jugamos o nos gustaría ser, y otra muy diferente la que se escoge de adulto, cuando ya se es más consciente de cómo funciona el mundo.

Las respuestas de los ejecutivos resultaron muy diversas, insólitas, curiosas, graciosas, anecdóticas, y otras clásicas y predecibles.

Por ejemplo, Iván López Arango, vicepresidente comercial de Alpina respondió “de muy pequeño quería ser torero; seguramente ya presentía que entre más bravo el toro, mejor es la corrida”.

“Quería manejar grandes buses en largos viajes, luego construir plantas, tanques, minas, excavaciones y así fue como dañé todo el jardín de la casa, con incendios incluidos”, contó Carlos Alberto Mancilla Flores, vicepresidente de producción de Emgesa.

Otras respuestas fueron más sencillas, “quería ser grande para poder hacer de todo”, dijo Juan Pablo Fernández, vicepresidente de innovación y mercadeo de Alpina. Por su parte, Roberto Puche, director de tecnologías de la información de Telefónica Movistar, quería ser puntualmente “jugador del junior”.

Y también están aquellos sucesos que cambiaron el curso de lo que pudo haber sido y no fue. Este es el caso de Carlos Alberto Rodríguez, vicepresidente financiero del Grupo ISA, quien contestó “quería ser médico, pero recuerdo que mi papá me regaló una navaja y, claro, me corté en el dedo, me vi el hueso y hasta ahí llego la medicina. Luego pensé en estudiar economía, como mis padres”.

Sea cual sea la profesión que hayan escogido, estos directivos lograron consolidar sus carreras, cumplir sus objetivos y ocupar los cargos directivos de algunas de las empresas más importantes de Colombia.
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