| 7/28/2014 7:00:00 AM

Y ahora ¿quién venderá la planta de la CCA?

Este miércoles se realizará la primera subasta de algunos de los activos en desuso de la ensambladora de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) y el 6 de agosto será el turno para algunos vehículos de la planta de Bosa de la British American Tobacco.

La brasilera Superbid es una firma especializada en subastar los bienes que quedan tras el cierre de una planta, la renovación de una flota de transporte, o simplemente aquellos activos que están quietos y olvidados, y que solo generan gastos. La compañía realiza el desmonte de activos y recupera el capital invertido en estos a través de subastas.

A esto se dedica esta empresa desde hace 15 años, de los cuales lleva cinco en Colombia, y que en lo corrido del año ha realizado ventas por $10 mil millones en 75 subastas con 3.000 usuarios registrados en su plataforma online. El año pasado facturó en Suramérica unos US$400 millones de dólares. 

Además de las subastas de la CCA y la BAT empresas, la compañía ha estado a cargo del desmonte de una planta de hornos cementeros de Argos, de la flota de distribución de Alpina, y otras subastas importantes relacionadas con vehículos siniestrados y usados de seguros Sura y automóviles nuevos empleados en shows o exhibiciones de General Motors.

“Asesoramos a grandes corporaciones en la venta de sus equipos y bienes de capital: maquinaria obsoleta, prescindible, o en el caso de que se esté renovando una flota o cambiando de una planta a otra. En el mercado suramericano, además de Brasil, estamos en Argentina, Chile, Perú y Colombia”, cuenta Helena Balcázar, gerente de Superbid en Colombia. 

Los activos que se subastan pertenecen a diversos sectores como minería y construcción, maquinaria industrial, flotas de transporte, chatarra de desmonte de una planta, equipos de informática, entre otros. 

“Para todo existe un mercado y una de las ventajas es que utilizamos un sistema online con alcance global lo que permite que se vendan equipos en Colombia para Estados Unidos, o en Chile para el Medio Oriente. En ese caso el comprador asume el transporte”, señala la gerente. 

Igualmente, destaca Balcázar, que a través de su plataforma, también pueden acceder personas naturales o compañías pequeñas que no tienen recursos suficientes para comprar maquinaria nueva.
 
El costo de la subasta cambia dependiendo la complejidad del proceso y del tipo de activo y es un porcentaje de éxito sobre la venta. Por ejemplo, en el caso de la subasta de la Compañía Colombiana Automotriz (Mazda) es una comisión de un 10%, es decir que el comprador paga el precio del equipo más un 10%.
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