| 7/26/2015 5:00:00 AM

Uber ganó la pelea en Nueva York

Uber Technologies Inc. acaba de ganar la batalla legal más importante de su historia, obligando al alcalde de Nueva York a dar marcha atrás en su pelea contra la compañía de pedido de servicios de taxi.

Pero, en ese proceso, Uber recibió algunos ataques políticos que podrían dañar su reputación a largo plazo. El alcalde Bill de Blasio resultó derrotado en este round, pero dejó en claro los argumentos liberales contra el servicio: Uber perjudica a los trabajadores, ignora a los discapacitados, congestiona las calles y extorsiona a los pasajeros con precios injustos. Comparó a Uber con empresas como Exxon Mobil Corp. y Wal-Mart Stores Inc., ubicándola en el bando equivocado de la lucha de los EE.UU. contra la desigualdad de riqueza, tema que ya hace ruido en la campaña presidencial 2016.

Como Uber es una compañía impetuosa, de moda y en crecimiento, a menudo puede ser el foco de una discusión polarizada”, dijo Arun Sundararajan, profesor de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.

El gobierno de de Blasio planeaba restringir el crecimiento de las flotas de este tipo de servicios de transporte con 500 autos o más a un 1 por ciento mientras los funcionarios municipales completaban un estudio sobre la congestión del tránsito. De Blasio abandonó ese techo pero la ciudad estudiará cómo pueden afectar Uber y los otros servicios de alquiler de vehículos el tránsito y el medio ambiente. Por otra parte, las autoridades no descartaron fijar un techo en el futuro.

La batalla entre Uber y el gobierno de Blasio fue hostil y muy pública. Mientras las partes discutían, Uber se vio envuelta en el debate sobre la desigualdad. Como respuesta al planteo de de Blasio de que más vehículos de Uber en la calle significaban una menor oportunidad para los choferes de ganarse la vida dignamente, la compañía con sede central en San Francisco lanzó un spot de 30 segundos en el que argumentaba que llevaba transporte seguro a barrios desatendidos.

Postura de Uber

Mientras que los taxis a menudo rechazan a las personas de los barrios donde viven minorías, Uber está allí para llevar a más personas que nadie hacia y desde las comunidades que se encuentran fuera de Manhattan”, aseguraba el video.

Muchos de los pasajeros de Uber son liberales urbanos y la empresa no desea ser vista como una fuerza que promueve la desigualdad. Si los taxis se quedan con el sello de garantía del comercio justo en el mundo del transporte, Uber podría verse perjudicada ante sus pasajeros de tendencia izquierdista.

Por otra parte, cuanto más se asocie a Uber con las grandes empresas y el capitalismo en lugar de una ola de populismo favorable a los trabajadores, más difícil le resultará conquistar a los gobiernos municipales de los EE.UU. y el exterior. La llamada economía del compartir –de la cual Uber es un modelo- ahora es parte del debate nacional sobre la desigualdad.

(Bloomberg)
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