| 11/23/2016 7:57:00 AM

Trabajadores felices, hacen empresas más rentables y exitosas

No existen fórmulas para alcanzar la felicidad, sin embargo las empresas que no invierten en esta cultura pierden billones de dólares al año, revela Sunny Grosso, la Coach de la felicidad en el trabajo que visitó Colombia.

Cerca de dos décadas de estudios científicos señalan que la cultura de la felicidad en el trabajo se está convirtiendo en una de las mayores ventajas competitivas de las economías. Cada vez es más creciente la presión que la globalización ejerce en el sector empresarial para que se adopten nuevos paradigmas que favorezcan el bienestar de los trabajadores como una manera de incrementar la productividad y la rentabilidad.      

Más cuando en el trabajo la gente está reclamando por poder ser quien es, sin guardar apariencias, en otras palabras ser más auténticos y esto exige que el mundo laboral se ponga a tono con las nuevas tendencias que implican propiciar una cultura de felicidad  “Los empleados felices que trabajan con pasión y propósito se desempeñan en niveles consistentemente altos, multiplicando su efectividad  e incrementando los resultados del negocio”, así lo revela, la Coach de la felicidad en el trabajo, Sunny Grosso, quien estuvo de visita en Colombia invitada por la International Coach Federation Colombia para el X Encuentro Nacional de Coaching. 

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Esta mujer aprendió temprano en la vida que la felicidad no se trata de una fórmula, así que puso en marcha un plan de carrera colorido de entrenamientos de sake en California para capacitar equipos de trabajo de todo el mundo sobre la felicidad. Fue una de las primeras integrantes del equipo de trabajo de ‘Delivering Happiness’ y ahora es la directora de Coaching and Culture Chief.

En diálogo exclusivo con Dinero, la madrina de la cultura de la felicidad en el trabajo – como algunos la denominan -, sostiene que ¨las empresas con gente más feliz son innovadoras, trabajan más e incrementan sus ventas.  De hecho ser feliz es la llave maestra para que las personas sean más productivas en la sociedad”.

¿Qué la inspiro a ser la entrenadora de felicidad en el trabajo?

Me gradué de una universidad. Conseguí un trabajo, y sentía que había obtenido el éxito pero estaba rodeada de paredes grises y de rostros inexpresivos.  Mis compañeros de trabajo solo estaban contentos cuando llegaba el fin de semana. Sabía que esto no era para mí y me fui. Luego estuve trabajando en una revista y bueno hice otras cosas.  Luego empecé a correr sentía que estaba huyendo de algo, hasta que al fin un día un amigo me regalo un libro titulado “entregando la felicidad y entonces me di cuenta de que podía cambiar la experiencia en el trabajo, así comenzó todo.

¿La gente es feliz en el trabajo?

Se hizo una investigación y se encontró que el  87% de la fuerza laboral en el mundo se sienten miserables o infelices en el trabajo.  En el trabajo no se habla de felicidad. No hay contacto o relación con las personas en cargos altos. El tema de vivir los valores no solamente tiene que ver con colgar un papel en la pared, sino con realmente apropiarlos y actuar en consonancia con los mismos. La cultura representa los cimientos de una empresa, determina las pautas para conseguir la homogenización, esto es imprescindible en la era de la globalización, así que mientras sea más homogénea en sus procesos, más  cerca estará de alcanzar el éxito.

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¿Las empresas deben adaptarse a la cultura de la felicidad en el trabajo?

Diría que la felicidad va a importar más en el trabajo.  Así que las compañías tendrán que adaptarse al cambio, que es lo único presente en nuestras vidas.  Los millennials quieren pasión y propósito.  La gente cada día está saliendo del closet como meditadores profundos con deseos de encontrar aquello que los haga felices y esto tiene que ver con el propósito interno y los valores. Entonces cuando no existe una cultura de felicidad, la gente no adquiere un compromiso mayor con lo que hace. Va al trabajo, pero nada más.      

¿Por qué las empresas no invierten en una cultura de felicidad?

Las cosas están cambiando. Aunque todavía hay un camino por recorrer. Los empleados felices que trabajan con pasión y propósito se desempeñan en niveles consistentemente altos, multiplicando su efectividad  e incrementando los resultados del negocio. Por lo que es importante y es el llamado para que las empresas a nivel mundial, inviertan mucho más dinero a favor de crear una cultura de felicidad en el trabajo, ya que sus ganancias se multiplicarían.      

¿Usted habla de una cultura por defecto a que se refiere?

Es aquella cultura que se desarrolla por sí sola, en donde no se está pensando en comportamientos o en actitudes que sean la norma.  La mayoría de las empresas tienen una cultura por defecto.  Entonces de lo que hablamos es de transformar esos paradigmas.  El objetivo es inspirar a los empleados a estar intrínsecamente motivados. Las emociones determinan nuestra motivación en el trabajo. La felicidad determina cuán motivados estamos en el trabajo.  Si estás  inspirado haces tu mejor trabajo. Si nos sentimos bien, valorados y confiados entonces daremos lo mejor.  

¿Hay empresas felices?

Se ha identificado que cuando la gente trabaja en una organización donde se siente alineada con su propósito de vida es mucho más feliz y más productiva. Entonces empleados felices, crean consumidores felices y empresas felices. 

¿Por qué la felicidad se ha convertido en un indicador de crecimiento económico a nivel global?

Ha cambiado la relación del trabajo con la vida: Hoy en día debido a la tecnología, el trabajo está en nuestras vidas todo el tiempo.  Antiguamente, una persona llegaba a un trabajo, cumplía un contrato, trabajaba y se iba a su casa.  Era  una persona en el trabajo y otra en el hogar. Era como hablar de dos personalidades, cuyo comportamiento humano se regía de acuerdo al lugar. Pero hoy, ya no existe esa separación.  El trabajo es la vida.  La gente está reclamando por poder ser quien es en el trabajo, en expresarse tal y como es, sin guardar apariencias y esto exige esa consonancia con los valores internos todo el tiempo.

En compañías donde se le da un papel preponderante a la cultura de la felicidad, la productividad es bastante dinámica. Entonces la diferencia se da en billones de dólares. En la medida en que existan empleados súper comprometidos con su trabajo el retorno de la inversión será considerablemente alto. Esto es proporcional a trabajadores  felices. La rotación de personal será más baja.  Cuando existe esta cultura, la gente quiere estar en la compañía.

¿Cómo se define la cultura de la felicidad en el trabajo?

Desde hace 18 años, la ciencia se ha volcado a estudiar la felicidad como un indicador de bienestar en el ser humano. Desde ese tiempo, se han identificado cinco elementos para medir una respuesta a un término de felicidad que sea sostenible en el tiempo y no inmediata.  Estos elementos tienen que ver con: el propósito,  la conexión, es decir  la  profundidad y cantidad de relaciones que hay alrededor de nuestra vida, el progreso, que está relacionado con las metas que tenemos, el camino que recorremos y el grado de satisfacción de que estamos llegando al lugar donde queremos llegar, también tiene que ver con quienes nos hemos convertido, el control y autonomía, entendido como la capacidad que tenemos para tomar nuestras propias decisiones y la autoconfianza en sí mismos. 

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En todo aquello juega un papel fundamental los valores que tenemos y si somos realmente un reflejo de esos valores y vivimos en consonancia con ellos.  Los valores y la alineación o coherencia con estos en la vida, es lo que realmente determina el grado de felicidad de los seres humanos. No obstante, en la medida que no se viva en consonancia con los valores es más difícil avanzar hacia la plenitud laboral y personal.  Cuando no se percibe ese sentido de progreso, hay desmotivación.     

¿Qué explica que a la gente le resulte difícil ser fiel a sus principios y valores internos?

Esto tiene que ver con tres categorías del comportamiento humano: la de corto plazo, relacionada con el placer, la del mediano plazo, con la  pasión y la del largo plazo y es en donde se necesita de un mayor compromiso y  dedicación, y es la conexión de las personas con su propósito interior. Desde pequeños nos están diciendo que tenemos que hacer, como lo tenemos que hacer y cómo tenemos que vivir nuestras vidas.   

Nos han entrenado desde que nacemos a que tenemos que hacer dinero, una carrera y todas esas otras cosas. Pero quizás la única manera de encontrar los propios valores, es desaprendiendo todos esos paradigmas que nos enseñaron para encontrar nuestro verdadero propósito. Esto se vuelve difícil en la medida en que seguirán apareciendo situaciones en la que no digan que debemos hacer.  La felicidad no es igual para todos, cada persona vive unos valores diferentes.    

¿Existe una fórmula para ser feliz?

No. Hay personas que tienen un carro bonito, una casa linda y muchos otros objetos materiales. Pero no son felices, ya que estas personas no están en consonancia con sus valores internos. Entonces todo tiene que ver con ser fieles a sí mismos y seguir nuestro propósito interno.   

¿Por qué la felicidad se ha convertido en un indicador de crecimiento económico en los países?

Ha cambiado la relación del trabajo con la vida: Hoy en día debido a la tecnología, el trabajo está en nuestras vidas todo el tiempo.  Antiguamente, una persona llegaba a un trabajo, cumplía un contrato, trabajaba y se iba a su casa.  Era  una persona en el trabajo y otra en el hogar. Era como hablar de dos personalidades, cuyo comportamiento humano se regía de acuerdo al lugar. Pero hoy, ya no existe esa separación. El trabajo es la vida. La gente está reclamando por poder ser quien es en el trabajo, en expresarse tal y como es, sin guardar apariencias y esto exige esa consonancia con los valores internos todo el tiempo.

En compañías donde se le da un papel preponderante a la cultura de la felicidad, la productividad es bastante dinámica. Entonces la diferencia se da en billones de dólares. En la medida en que existan empleados súper comprometidos con su trabajo el retorno de la inversión será considerablemente alto. Esto es proporcional a trabajadores felices. La rotación de personal será más baja. Cuando existe esta cultura, la gente quiere estar en la compañía. 

¿Qué explica que la productividad en Colombia sea baja, pese a ser catalogado como una de las Naciones más felices?

El tema es cultural.  Hay gente que puede ser feliz por fuera del trabajo. Pero la idea es llevar esa felicidad al trabajo.  En algunos países y sectores empresariales todavía se mantiene una estructura jerárquica inflexible. Hay lugares donde se han transformado esos paradigmas y  la gente tiene más autonomía para expresarse y para aportar ideas al crecimiento corporativo.   

Es verdad, que se vive en Naciones democráticas, pero cuando se llega a las empresas nadie puede ser quien es. Así que cuando existan organizaciones más humanas, la productividad se elevará.

¿Qué es la felicidad?

Es vivir la vida con nuestro propósito interno y disfrutar de lo que hacemos. Nadie te puede hacer feliz.  Hay pequeños pasos y hábitos como la gratitud y la humildad que te llevan hacia ese camino. No se trata de ser felices todo el tiempo, eso sería raro ya que siempre habrá circunstancias complejas,  pero sí podemos escoger la manera como actuaremos frente a ellas.

¿Hay cifras que miden la  cultura de la felicidad laboral?

Algunas estudios realizados por Delivering Hapiness revelan que cuando las compañías adoptan una cultura de felicidad en el trabajo, hay un incremento  de un 300% más en innovación, un 44% más de alta retención de empleados, un 37% más de incremento en las ventas y en un 31% más se incrementa la productividad, entre otros aspectos a destacar.   

Por: Guiovanna Fuentes Barbosa

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