| 5/22/2013 9:20:00 AM

Sony le quitará el entretenimiento al negocio

La empresa busca la manera de ganar liquidez para revivir el negocio de artículos electrónicos, golpeado por la competencia de parte de Apple y Samsung.

Un grupo de inversores activistas extranjeros logró grandes progresos en su intento por forzar un cambio en Japón, donde una cultura corporativa conservadora favorece los vínculos extensos con bancos, socios comerciales y trabajadores en lugar de los accionistas que buscan mayor valor.

El atribulado gigante de artículos electrónicos Sony Corp, que tiene más accionistas extranjeros que bancarios, podría mostrar ser una excepción a esa tendencia. Esa es al menos la esperanza del magnate californiano Daniel Loeb, cuyo fondo de cobertura Third Point LLC ha acumulado una participación del 6 por ciento en Sony y se ha convertido en el principal accionista.

Loeb quiere que el CEO, Kazuo Hirai, venda hasta un quinto del segmento de entretenimiento -películas, televisión y música- de la empresa para liberar dinero para revivir el negocio de artículos electrónicos, golpeado por la competencia de parte de Apple Inc y Samsung Electronics.

Loeb prevé que el cambio, que según dijo Hirai el miércoles sería considerado por el consejo directivo, podría aumentar el valor de mercado de Sony en un 60 por ciento. El objetivo y el momento de la propuesta de Loeb no es casualidad.

Sony genera dos tercios de sus ingresos en el extranjero y, a los ojos del sector corporativo japonés, la firma se muestra más occidentalizada.

Hirai, que vivió gran parte de su niñez en Estados Unidos, fue elegido por el ex CEO Howard Stringer, un galés, sobre todo por su capacidad para ser un jefe japonés en el negocio de electrónicos de Sony y un jefe occidental en el segmento de entretenimiento centrado en Estados Unidos.

Además, los inversores están ansiosos por regresar a la tercera economía más grande del mundo, donde la promesa del primer ministro Shinzo Abe de políticas para combatir la deflación ha producido una bonanza en las acciones.

"(Hirai) es muy accesible para una persona occidental", dijo Loeb a Reuters en Tokio el día posterior al anuncio de que su fondo de cobertura había conformado una participación de 1.100 millones de dólares en Sony.

"Y no estaríamos allí si no pensáramos que hay un viento de cola de las políticas económicas de Japón", agregó.

La propuesta de Third Point "afecta una parte estructural del negocio de Sony y la dirección de nuestra gestión, por lo que el consejo directivo le dará amplia consideración", declaró Hirai a periodistas.

Las acciones de Sony cerraron más temprano el miércoles con un alza del 5,9 por ciento, mientras los inversores apostaban que la empresa al menos analizaría la propuesta. Los títulos ganaron un 22 por ciento de valor desde el arribo de Third Point.

Subrayando el desafío que afronta Hirai a la hora de revivir el negocio de electrónicos como centro de beneficios, Sony recortó en 13 a 17 por ciento sus objetivos de ventas para cámaras digitales y smartphones para este año y hasta marzo del 2015. Además, rebajó su objetivo de margen de ganancia operacional para su negocio de videojuegos PlayStation de 8 a 2 por ciento.

La semana pasada, Hirai señaló a esas tres unidades como fundamentales para lograr revitalizar a Sony. El registro accionario de Sony podría funcionar a favor de Loeb.

La empresa con valor de 21.200 millones de dólares tiene un gran grupo de accionistas extranjeros que podrían ser tentados con mayor facilidad por el atractivo de un progreso a corto plazo en la cotización de la firma.

Antes de que Third Point acumulara su participación, el 35 por ciento del paquete accionario de Sony era de propiedad extranjera, en comparación con un 22 por ciento en su rival Panasonic Corp.

Reuters
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