| 3/27/2014 5:30:00 AM

Sequía enfrenta agricultores y petroleros

La sequía en el Casanare ha dejado al menos 20.000 animales muertos, las petroleras han quedado en el ojo del huracán pero éstas aseguran no tener responsabilidad en el desastre.

En Casanare se vive una sequía que ha causado importantes daños ambientales que dejan un saldo de por lo menos 20.000 animales muertos y un impacto ambiental difícil de reparar.

En medio de la controversia por el presente de los casanarenses las empresas petroleras han quedado en el ojo del huracán pues se les culpa de que debido a sus operaciones en dicha área se ha visto afectado el recurso hídrico.

Sin embargo las compañías dedicadas a la exploración petrolera se defienden argumentando que no hay indicios serios que permitan aseverar que los daños ambientales, y en particular la sequía de la zona sea ocasionada por los trabajos de dichas empresas.

Alejandro Martínez, Presidente de la Asociación Colombiana de Petróleos, ACP, sostiene que “el problema que se está presentando hace referencia a la deforestación que se ha dado por los cambios en los usos del suelo, en las últimas dos o tres décadas en las que han habido unos procesos de ganadería extensiva además de los procesos agrícolas acompañados de los malos usos del agua, aclara que no se trata de ver quién afectó más o menos sino de contribuir en solucionar el problema”.

Sin embargo José Felix Lafaurie, Presidente de Fedegán advierte que no se les debe culpar a los ganaderos y agricultores por la situación actual, reconoce la incidencia de la ganadería en el problema actual pero no le atribuye mayor responsabilidad que la que les corresponde a las petroleras.

“Hubo una ganadería extensiva que fue depredadora, y ahora hay una minería extractiva, en este caso el tema del petróleo, que está siendo aún más depredadora de lo que fue la ganadería a lo largo de 400 años, pero aquí lo que hay que hacer es una alianza estratégica entre minería y ganadería silvopastoril es decir sostenible, que restablezca bosques y eso se puede hacer con las inmensas compensaciones que debe hacer la industria para resarcir el daño que ha ocasionado”.

Además señala Martínez que entre diciembre y marzo es usual que no llueva en esa zona, mientras que en resto del año se presentan inundaciones. Todo esto se ha visto incrementado durante el año debido a las deforestaciones.

Para la ACP las deforestaciones generan dos impactos, el primero que “al no tener sombra los cuerpos de agua se evapora más rápido por las altas temperaturas, y pasa igual con los animales, ya que al bajar en nivel del agua en los reservorios y dado que los chigüiros permanecen dentro de ella, terminan contaminando el recurso hídrico y por la baja cantidad de agua terminan envenenados dado que es muy alta la concentración”.

Sin embargo pese a la crisis del departamento Martinez afirma que no es responsabilidad ni consecuencia de los trabajos petroleros dado que el gremio no contribuye en el proceso de deforestación ni son grandes usuarios del agua. “Vemos que es una situación preocupante y por eso estamos apoyando a las autoridades del Casanare, hemos puesto a disposición de ellos retroexcavadoras, orugas, camionetas, volquetas y una gran cantidad de ayudas, además de combustible, estamos enviando 100 viajes diarios de carrotanques y lo haremos por 15 días, pusimos 31 carrotanques para la distribución de agua y eso ya está funcionando”.

Resalta también que se están enviando cinco molinos de viento y motobombas, sumado a esto señala que se tiene planeado para el largo plazo construir 34 pozos profundos y 34 molinos de viento, la inversión en la zona sería hecha por 12 empresas que operan en allí, entre ellas Ecopetrol y Pacific Rubiales, y bordearía los $2.500 o $2.600 millones.

Frente a la posibilidad de que la emergencia que se vive en Casanare se replique en otros departamentos donde ha habido protestas contra la exploración petrolera, como el Meta, señala que no es responsabilidad de ellos, sino de las autoridades tomar las precauciones para que esto no se presente, pues según Martínez las empresas petroleras utilizan el 0,34% del total del agua del país, además defiende la labor petrolera con el argumento de que por cada hectárea que es intervenida se reforestan tres.

Es enfático en señalar que las empresas petroleras no han parado su actividad, ni lo harán, dado que sostiene reiterativamente que no son los causantes de actual sequía.

Lo cierto es que la situación en Casanare se agrava todos los días sin que exista un plan concreto para atender la emergencia y prevenir que se presente nuevamente. Mientras unos y otros se tiran la bola, la fauna, la flora y sus habitantes piden a gritos una solución para detener la matanza de chigüiros y la contaminación y sequía de los ríos.
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