| 5/14/2014 7:00:00 AM

Con los ojos puestos en el delito empresarial

De cada 10 compañías en Colombia, 6,5 han sufrido fraudes. Esta cifra ubica al país dentro de los cinco de América Latina con mayor incidencia en materia de crimen económico.

Falabella es una de las víctimas de los amigos de lo ajeno. Los cálculos de la cadena indican que al año pierden entre $6.000 y $6.500 millones. Para contrarrestar esta situación, la compañía invierte anualmente entre $8.000 y $10.000 millones en servicios de vigilancia, en mejoramiento de tecnología, en la implementación de nuevos modelos preventivos y en persecución del delito.

“Si no hiciéramos estas inversiones la pérdida sería mucho mayor, porque entre los delincuentes quedaría la percepción de que lo pueden seguir haciendo y que no pasa nada”, afirma Carlos Hernando Moreno, gerente de seguridad y prevención de pérdidas de la empresa chilena.

Las épocas más vulnerables son Semana Santa, celebraciones como el día de las madres, las vacaciones de mitad de año y la temporada de diciembre. Los electrodomésticos son los preferidos de los ladrones y se los llevan bajo la modalidad de distracción del personal de guardia.

“Por ejemplo una banda utiliza a un niño para hacerlo pasar como perdido. En esos momentos, nuestro enfoque es encontrarlo y los delincuentes aprovechan que el personal de seguridad está atendiendo el caso para que el resto de la banda pueda retirar el producto”, detalla Moreno.

Según Luis Anaya, gerente de Alto, compañía especializada en la reducción de delitos empresariales, en Colombia el robo hormiga en grandes superficies, supermercados y comercio, en general, arroja cifras anuales cercanas a los US$150 millones, lo cual representa el 1,53% de las ventas en este renglón.

¿Qué es lo que más roban? Anaya explica que depende de la temporada: “actualmente estamos viendo un incremento en los hurtos de las camisetas de la selección Colombia o productos alusivos al equipo de fútbol que son fáciles de vender en el mercado negro o en mercados ambulantes”.

Aunque en el sector de retail es donde más suena el tema de robos, otras industrias sufren este problema en mayor medida. Cifras de Alto señalan que los sectores más afectados son combustibles (gasolina, gas licuado y propano) con pérdidas anuales del 4% de sus ventas; en el campo de los servicios públicos, el 2%; en el sector de las telecomunicaciones está alrededor del 1.5%; operadores logísticos 1.5%; restaurantes 1.5% y en el sector textil 1.5%. Para el sector salud, que registra innumerables casos de corrupción y robo de medicamentos, las pérdidas anuales llegan al 2% de sus ventas.

En seis años en Colombia, Alto ha conseguido judicializar 35.000 personas y en algunos casos han reducido hasta un 40% las pérdidas por robo, tanto internas o externas, de sus clientes.

Qué hacer para contrarrestar los delitos empresariales
Jorge Nazer, Presidente del Grupo ALTO y exdirector Nacional de Seguridad Publica de Chile, sugiere a los empresarios tomar las siguientes acciones:

• Tolerancia cero. “No hay que dejar pasar la oportunidad de que cuando una persona cometa un delito se sancione. Hay que denunciar y judicializar”.
• Canales de denuncia anónimos distintos a los de la empresa. “Alto tiene uno que permite que todos los empleados puedan denunciar, anónimamente, delitos o malas prácticas y hacer seguimientos de estos. Muchas veces el empleado tiene temor de hacer denuncias de su propia empresa y nosotros hemos garantizado este anonimato”.
• Adoptar las medidas de Yo le juego limpio a Colombia (iniciativa del Alto Consejo Presidencial para la Seguridad y Convivencia que tiene como objetivo fomentar la cultura de la legalidad. “Estas medidas en el mediano y largo plazo tienen un impacto tremendo en la cultura de la empresa y de la sociedad”.
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