| 9/25/2014 7:30:00 AM

Usar neveras eficientes en vez de viejas ahorraría $87.500 millones

En Colombia existen unas 2,5 millones de neveras con tecnología obsoleta que consumen el doble de energía frente a un refrigerador de uso eficiente. Si se cambiaran estos electrodomésticos viejos por unos modernos el ahorro al mes sería de unos $87.500 millones.

Desde hace varios años se viene hablando del programa de sustitución de neveras fabricadas antes del 1997 por refrigeradores que funcionan con un consumo eficiente de energía y sin sustancias gaseosas nocivas para el medio ambiente.

Aunque todavía no se ha sustituido la primera nevera, la Andi le adelantó a Dinero que está casi listo el programa para hacerlo posible. La sustitución como tal todavía está en proceso de formulación, en conversaciones con los hipermercados sobre cómo va a ser la venta y distribución, y la logística del intercambio de neveras nuevas por las viejas.

“Estamos muy avanzados casi que diría que ya estamos definiendo la fecha de lanzamiento. Nos falta cuadrar bien con las cadenas, con los hipermercados la logística, que es un tema complejo”, explica Florencia Leal, Directora Cámara de Electrodomésticos de la Andi.

¿Cuál es el potencial de ahorro con el cambio de las neveras? En el país hay unos 11 millones de hogares y según estudios contratados por el gobierno en el país se deben cambiar unas 2,5 millones de neveras viejas. Estos electrodomésticos consumen aproximadamente unos 700 Kwh/mes, mientras que las neveras nuevas gastan unos 300 Kwh/mes.

De acuerdo con cálculos hechos por Dinero con base en datos suministrados por la Cámara de Electrodomésticos de la Andi, asumiendo que el valor en promedio de 1 kilovatio hora mes es de alrededor de $100 –es importante aclarar que eso varía dependiendo de factores como el lugar de residencia, entre otros-, al mes se ahorrarían unos $87.500 millones

A lo anterior se suma el hecho de que la mayoría de las neveras viejas están en estratos 1, 2 y 3 que reciben un subsidio por parte del Gobierno para el pago de la energía eléctrica. De acuerdo con Leal, “se está subsidiando energía ineficiente de neveras que consumen el doble de lo que deberían. Si sustituimos los refrigeradores viejos por unos eficientes, que consumen la mitad de energía, nos ahorramos muchísima plata, que prácticamente se está desperdiciando”, asegura Leal.

¿Por qué sustituir las neveras?

Desde hace unos seis años atrás, tanto el gobierno nacional como el sector privado y organismos multilaterales vienen trabajando en diferentes programas para buscar la manera de sustituir equipos de refrigeración doméstica fabricados antes de 1997, que contienen y requieren clorofluorocarburos (CFC) para su funcionamiento.

La razón principal es que estas neveras se caracterizan por su alto consumo energético y contener sustancias agotadoras de la capa de ozono, como los CFC, que son refrigerantes y hacen que una nevera se enfríe y conserve los alimentos, estos componentes son considerados y que requieren una disposición adecuada para desecharse.

Un primer antecedente se dio el 16 de septiembre de 1987, cuando el Protocolo de Montreal fue firmado por los países miembros de la Organización de Naciones Unidas con el fin de reducir la producción y consumo de sustancias que agotan la capa de ozono, disminuyendo su abundancia en la atmosfera. Luego se ratificó y se propuso como meta eliminar de las Sustancias Agotadoras de Ozono (SAO).

Con este acuerdo y el paso de los años, el tema cogió más fuerza y se empezaron a discutir en la agenda pública las acciones que debían implementarse contra el uso de estas neveras.

En Colombia se creó el programa de sustitución de refrigeradores domésticos el cual está dentro de un marco legal y político relacionado directamente con el Programa de Uso Racional y Eficiente de la energía y demás formas de energía no convencionales (Proure), de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME); con la política ambiental para la gestión integral de residuos peligrosos, la política nacional para la gestión integral de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (en construcción), la implementación del Protocolo de Montreal y la estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono.

En 2008 se puso en marcha un proyecto piloto llamado "Cambia tu nevera", mediante el cual se sustituyeron 1.898 refrigeradores domésticos en Bogotá. La estrategia consistía en invitar a las personas de los hogares con neveras de fechas de fabricación anteriores a 1999 a adquirir una nevera nueva. Al hacerlo y entregar el aparato anterior, recibían un bono, el cual debía ser utilizado en la compra de la nevera nueva.

La iniciativa también ofreció facilidades para el pago del valor restante de la nevera nueva. En esto participaron dos de los fabricantes nacionales de neveras, Almacenes Éxito S.A., y contó con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (hoy Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible) y la Cámara de Electrodomésticos de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI).

Por otro lado, a comienzos del 2013, mediante una resolución, los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Comercio, Industria y Turismo prohibieron la importación de neveras con SAO. Los fabricantes nacionales Mabe Colombia (planta en Manizales), Industrias Haceb (planta en Copacabana – Antioquia), Challenger S.A. (planta en Bogotá) e Industrias de Electrodomésticos - Indusel S.A. (planta en Bogotá) ya habían empezado a reemplazar esas sustancias con hidrocarburos, cumpliendo con el Protocolo de Montreal.

Como país en desarrollo, Colombia tenía que eliminar la producción de halones, clorofluorocarbonos (CFC) y tetracloruro de carbono para el 2010, y con el trabajo de los industriales y el gobierno, a mediados de la década del 90, se logró que las empresas cambiaran sus equipos y la producción de estos gases.

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