| 12/25/2013 2:00:00 PM

Practicantes, valor que las empresas no ven

“Las universidades deben analizar los modelos de práctica de las empresas y reservarse el derecho de entregar sus estudiantes a las compañías que realmente los valoren y reten su talento.”

Es frecuente encontrar opiniones desconcertantes entre los estudiantes de último semestre acerca de sus prácticas universitarias, al no generar una experiencia laboral enriquecedora tanto para el estudiante como para la misma empresa. Algunas veces, las prácticas no cuentan con una planeación adecuada y los estudiantes se limitan a cubrir necesidades inmediatas, ejecutando por lo general tareas operativas en las compañías.

Esta situación no era ajena a 3M, multinacional que opera hace más de 50 años en Colombia. Sin embargo, después de un análisis minucioso, la empresa decidió cambiar la metodología de prácticas y dar un giro de 180° con el propósito de involucrar en forma más activa tanto a los estudiantes, a la universidad y  a 3M, generando valor agregado para cada uno de estos agentes involucrados.

La empresa emprendió un nuevo y exitoso plan de prácticas denominado DesarrollArte, que no es más que el Arte de desarrollar diversas competencias en estudiantes universitarios, para aplicar en la Empresa los conocimientos adquiridos en la academia.

El objetivo del programa es generar un modelo de prácticas académicas desarrollando proyectos de alto impacto para la empresa a través de la metodología  de Six Sigma, modelo que ha traído y traerá beneficios para el estudiante, la universidad y para la empresa misma.

“El estudiante se ve muy beneficiado pues tiene una oportunidad de desarrollo profesional a través del fortalecimiento de competencias técnicas y comportamentales, permitiéndole gerenciar  proyectos para una compañía que no sólo está fomentando la capacidad técnica, si no que efectivamente los está impulsando a formarse como líderes que promuevan el desarrollo social y económico de la sociedad a la que pertenecen”, afirma Tatiana Amaya, Vicepresidente de Recursos Humanos.

Desde la optimización de procesos en diversas áreas hasta la consolidación de una página web que soporta distintas  operaciones de cara al cliente e instituciones gubernamentales, son los proyectos que gerencian los estudiantes, quienes empiezan a desarrollar nuevas habilidades y rompen los  obstáculos para lograr los resultados, volviéndose cada día más seguros y críticos de la información que manejan y proponiendo ideas e iniciativas que son muy importantes para la Compañía.

Igualmente ha sido la oportunidad para que las universidades evalúen los pensum académicos y se den cuenta qué clase de conocimientos y competencias necesitan desarrollar para satisfacer la demanda de profesionales en las organizaciones.
 
“Las universidades deben analizar los modelos de práctica de las empresas y reservarse el derecho de entregar sus estudiantes a las compañías que realmente los valoren y reten su talento”, enfatiza Tatiana Amaya. 

“Las prácticas son un espacio para que las empresas encuentren en la universidad personas muy talentosas que puedan tener una experiencia laboral antes de graduarse. 3M ha tomado muy en serio esta actividad, les asignan a los estudiantes una responsabilidad y un proyecto donde ellos son protagonistas. Eso es una relación gana – gana, pues los estudiantes tienen la posibilidad de demostrar sus habilidades y conocimientos, mientras que  la organización tiene la posibilidad de conocerlos en acción, durante todo un semestre, en un espacio más amplio al que ofrece un proceso de selección común y corriente, encontrando gente que puede contribuir a la organización y posteriormente podrían reclutar”, afirma Néstor Jiménez, Jefe del Centro de Trayectoria Profesional de la Universidad de los Andes.  

Este tipo de modelos de prácticas universitarias también ha sido de impacto positivo para 3M, ya que al tener un estudiante 100% dedicado al proyecto, permite profundizar más allá de lo que inicialmente se pretendía. “Ha resultado tan exitoso, que varios proyectos han sido catalogados como BEST PRACTICES en  3M,  donde otras subsidiarias los replican para solucionar temas de la misma índole en sus Divisiones o Unidades de Negocio. Así mismo, varios de los estudiantes han sido contratados en nuestra empresa”, resalta Amaya.

“Lo que más me impactó cuando llegué a 3M fue que no eres el practicante común y menos todero, si no, un aliado importante para el negocio. Eres un líder de proyecto y así mismo te valoran, pero también te exigen y esperan los mejores resultados. Lideré dos proyectos, uno en la División Automotriz y otro con Mercadeo Corporativo. Esto generó en mí destrezas que hoy me sorprenden, debes aprender a ser responsable, comprometido y muy honesto, te exige salir de la caja y opinar, proponer sin miedo.  Al finalizar mis proyectos, los presenté ante la junta directiva incluyendo el presidente de la Compañía, un espacio donde te das cuenta que el esfuerzo y dedicación es valorado por todas las personas de la Empresa”, afirma Juan Camilo Rojas, quien después de sus prácticas en 3M se vinculó a la Compañía como Analista de Ventas para la División de Safety and Graphics.

Así las cosas, la era de los “recoge cables” ha pasado, hoy el mundo impone no sólo grandes sino frecuentes desafíos para los futuros profesionales, es así como las prácticas pasan de un simple desempeño operacional, a un contexto donde el estudiante adquiere habilidades, descubre talentos para él desconocidos, a través del desarrollo de proyectos core para la compañía, basado en un modelo planeado y organizado.
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