| 7/25/2014 5:00:00 AM

La industria musical más allá de las notas

La formalización laboral, la transición del disco físico a lo digital y la falta de conocimientos administrativos, han sido algunos obstáculos que los músicos han debido enfrentar para ingresar al mundo de los negocios.

Los músicos actualmente se han abierto puertas en el mundo empresarial a través de negocios y alianzas que los proyectan en una labor mucho más administrativa que artística. Aunque el músico no debe tener formación de administrador, se recomienda tenga un manager que pueda establecer las alianzas comerciales.

Por la transición que ha sufrido la industria, de pasar del disco físico a la plataforma digital, los músicos, los managers y hasta los sellos discográficos se han tenido que volcar a una transformación comercial que permita el desarrollo de las carreras musicales.

Para que una agrupación o cantante llegue a las plataformas de música como iTunes y Spotify debe contactar a un gestor de contenidos que lleve las producciones musicales a las plataformas. Sin embargo, herramientas como las redes sociales han masificado la oferta del sector y por supuesto, ha ampliado el espectro de seguidores para los músicos independientes.

El proceso para formalizar la profesión musical consta de varios pasos: inicialmente debe proteger sus composiciones por propiedad intelectual a través de la Dirección Nacional de Derechos de Autor y con Sayco. Luego del registro, el músico se blinda de no perder los derechos y poder formalizarse, no propiamente como una empresa, pero a través de un manager que permita adoptar con seriedad el desarrollo de su propuesta artística.

“No es tanto de tocar y mostrarse en las redes, es buscar la forma de ser rentable a través de su composición”, aseguró Gareth Gordon, coordinador de Mercados, industrias creativas y culturales y del Bogotá Music Market.

El consumo de música digital creció en Colombia aproximadamente el 12%, según el National Federation of Phonographic Industry, aumentando aunque la industria no está tan desarrollada. Gordon aseguró que se ha evidenciado que los jóvenes son los mayores consumidores de música digital y que el indicador va en aumento.

Los negocios que pueden establecer las agrupaciones musicales o un artista independiente están ligados a su participación en festivales, contratos con empresas creadoras de videojuegos, agencias de publicidad, vtr, booking, salas de concierto y conciertos.

Según Gordon, la industria es muy efímera en el país porque a diario nacen y mueren un sin número de agrupaciones. Por esta razón, no hay cifras exactas ni tampoco se ha logrado hacer una medición específica de los ingresos que la industria genera para el país.

“Hace falta organizar al sector para que se vuelva más rentable, sostenible y saber quiénes necesitan ayuda. Tenemos una definición de las industrias creativas pero en el reporte del Dane no está identificada la industria musical. Su aporte no está bien contado porque las cifras aseguran que el total de las industrias creativas alcanzan casi el 3% del PIB pero creemos que es más”, aseguró Gordon.

Explicó que esta apreciación viene de los muchos artistas colombianos que han publicado su música en plataformas digitales y que reciben transacciones desde el extranjero.

Pensando en la formalización y el aumento de la competitividad del sector, la Cámara de Comercio de Bogotá cerrará en próximos días las inscripciones del Bogotá Music Market que se realizará en septiembre. En Bogotá, músicos y agrupaciones podrán encontrarse para establecer oportunidades de negocio que permitan alianzas comerciales. Para la versión de este año, los organizadores y curadores del evento esperan superar las expectativas de negocio que generaron en el 2013 de $4,700 millones de pesos.
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