| 11/28/2012 3:50:00 PM

Mario Hernández se la jugó y ganó

Tras experimentar diferentes oficios, en 1972 encontró su vocación y abrió su primera tienda en Bogotá, dedicada a la comercialización de productos de marroquinería y confección de ropa en cuero.

Santandereano de 61 años de edad, Mario Hernández tiene una larga y productiva historia de emprendimiento a través de la cual ha impactado positivamente a sus colaboradores y al sector manufacturero del país.

Tras experimentar diferentes oficios, en 1972 encontró su vocación y abrió su primera tienda en Bogotá, dedicada a la comercialización de productos de marroquinería y confección de ropa en cuero, con la idea de controlar todo el proceso de diseño, manufactura y selección de materiales de su empresa.

Llegó a la marroquinería por azar tras descubrir que uno de sus vecinos fabricaba bellas chaquetas de cuero que posteriormente llevó a su boutique, alcanzando un éxito en ventas que lo llevó a abrir ocho nuevas tiendas en tan sólo dos años.

Mario no quería ser igual a su competencia, por eso se dedicó a pensar y estudiar en cómo volver novedoso y exclusivo su negocio. En 1978 compró Marroquinera LTDA., una fábrica en proceso de quiebra que sólo contaba con 10 máquinas y 10 empleados.

Hacia 1981 la fábrica volvió a tocar fondo, pero contrario a abandonarla, Mario Hernández se dedicó por completo a esta empresa, descubriendo que los productos que él quería no existían en ese momento, así que buscó materiales de primera y mano de obra calificada con el objetivo de crear mercancías con altos estándares de belleza, calidad, versatilidad y moda para cautivar al público más exigente.

Desde ese momento ha cosechado éxitos como fabricar productos para Christian Dior y dar su nombre a las creaciones de la empresa. Hoy en día cuenta con cerca de 500 colaboradores, y mantiene alianzas y operaciones con manufacturas en China, Italia, Brasil y Colombia.

‘Don Mario’ es un empresario comprometido socialmente, por eso ha entregado más de 25 casas a los empleados y en 2010 unió fuerzas con una importante caja de compensación para entregarles incentivos y préstamos para compra de vivienda; así como promueve entre sus colaboradores cursos y talleres de aprendizaje que posteriormente son validados por el Sena.

Finalmente, destina parte de las ventas de su colección Mariposas a la Asociación Colombiana para la Lepideptología que busca conservar las especies de mariposas colombianas en vía de extinción. Por todo esto, el empresario recibió de parte de Ernst & Young el título de Emprendedor del Año Máster.
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