| 8/12/2015 5:00:00 AM

Alphabet y la nueva estrategia de Google

Google pasará a ser parte de un holding que lleva el nombre de Alphabet. Tobias Kollmann, experto en economía digital, explica las razones de la reestructuración de la empresa.

Profesor Kollmann, ¿qué hay tras esta gran reestructuración de Google, cuya nueva matriz será Alphabet?

Es una jugada muy hábil. Hay tres razones que prometen ventajas. La primera es de índole económica: las estructuras de un holding son más robustas frente a los altibajos de las empresas que lo conforman. Es decir, cuando una no funciona, no hace tambalear directamente todo el andamiaje. Además, posibilita una diferenciación en distintas áreas. Sabemos que desde hace tiempo Google ya no ofrece solo un buscador, sino que ha entrado también en los campos de Life Science, biotecnología y transportes. Adicionalmente, esto se reflejará en los informes. Por una parte, será más difícil aquilatar la totalidad, pero, por otra, se podrá documentar mejor el éxito de cada división.

Otro motivo tiene que ver con las funciones ejecutivas. Los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, pasarán al holding Alphabet, dejando espacio para más know-how gerencial en las distintas empresas. Y, finalmente, existe también una razón de naturaleza política. Reiteradamente se plantea la demanda de desarticular al malvado gigante llamado Google. Ahora ese nombre pasará un poco a segundo plano. Se podrá indicar lo que hace cada empresa, sin que el dedo apunte al gran imperio digital de Google.

¿Qué repercusiones tendrá la reestructuración para los usuarios?

Por lo pronto ninguna. Lógicamente, los servicios de Google seguirán disponibles. En distintos sectores habrá de seguro novedades e innovaciones. Los fundadores de Google no podían actuar con la misma eficiencia en todos los segmentos y esa fue de seguro también una razón para crear esta nueva estructura.

Si he observado bien la bolsa, esto ya ha sido acogido favorablemente. No debemos olvidar que tampoco Google ha podido dar trancos demasiado grandes en los mercados accionarios.

¿Y qué hay en cuanto a los gastos para la reestructuración? Eso también incide en la bolsa de valores.

Los costos tienen importancia al igual que las ganancias.
La bolsa gratifica a fin de cuentas esa relación. Por lo pronto, se asocia esta restructuración con un nuevo potencial de ingresos, con la esperanza de que las especializaciones en cada área generen una mayor pujanza comercial. Habrá que ver en qué medida se ocasionarán también más gastos, porque probablemente en las diversas empresas subordinadas entrará más personal especializado.

¿Hacia dónde apunta ahora la empresa?

Claramente se ha reflexionado acerca de cómo elevar a la empresa al próximo peldaño y dónde se puede lograr mayor crecimiento. Este ya no lo ofrece el mercado de los buscadores. Allí ya es líder. Pero hay cada vez más potencial en campos como la biotecnología o el transporte. También allí se requieren datos digitales, de modo que en el fondo Google no abandona su territorio. Pero se transforma y entra también en la economía real. Esa es precisamente la estrategia de Google: dejar de ser una empresa exclusivamente de Internet y transformarse en un consorcio múltiple, también en la economía real. Para ello era necesaria esta gran reestructuración. Y déjeme mencionar, con una sonrisa, también otro aspecto: el nombre de Alphabet transporta a la empresa de la G a la A, poniéndola así antes de la F de Facebook en todos los listados de las grandes compañías de internet.

(DW)
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