| 1/30/2015 4:00:00 PM

Empresarios pagan hasta cuatro o cinco impuestos por lo mismo

Así lo encontró un estudio de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, el cual coindice con la Ocde en que el sistema tributario colombiano recauda poco, es desigual y no favorece la inversión.

La falta de una política en materia de tributación ha llevado a distorsiones, como que un empresario termine pagando, por el mismo hecho generador, hasta cuatro o cinco impuestos, por ejemplo contribución de obra pública y varias estampillas, según un estudio de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.

Los contribuyentes se ven abocados a costos elevados para poder cumplir con sus deberes y obligaciones tributarias ante los municipios, con situaciones en las que ni siquiera se conocen las normas a cumplir, porque no hay suficiente divulgación de las mismas, señala el estudio de los investigadores Esperanza Buitrago Díaz, Harold Ferney Parra, Juan Rafael Bravo Gaviria y Flor Alba Ruiz Arias.

“Los funcionarios muchas veces ni las conocen, con salvadas y honrosas excepciones, y menos del 5% están en internet. Tampoco existen cuentas bancarias a las que se puedan hacer transferencias de los pagos sin necesidad de acudir a las Tesorerías en los municipios, hay poca capacidad instalada para el recaudo y una justicia no especializada en asuntos tributarios que eventualmente llega tarde, si llega”, dijo Esperanza Buitrago Díaz.

“Eso sin entrar en detalles de los múltiples problemas técnicos existentes en cada impuesto, entre esos la falta de reglas claras en materia de territorialidad del ICA, que termina en múltiple o doble imposición, que sin estar prohibida legalmente si genera un impacto nefasto a la economía y desdice de la neutralidad y justicia del impuesto; o de la creación incontrolada de estampillas, que nada más en leyes nacionales va en 61 y se desconoce el número de las que se cobran sin haber sido creadas por la ley”, anotó la académica.

Según el estudio, a esto se suma una extensa jurisprudencia que no le exige al Estado una norma de coordinación de las competencias tributarias y que bajo la pretensión de un criterio de legalidad atenuado, tampoco requiere que los elementos básicos de los impuestos sean definidos por el Congreso en la ley nacional de creación, y que con la idea de fortalecer la autonomía fiscal y tributaria de las entidades territoriales, termina logrando lo contrario.

La profesora de la Universidad del Rosario coindice con la OCDE en que el sistema tributario actual recauda poco, es desigual, no favorece la inversión y en la necesidad de una reforma estructural que incluya la imposición local y no le quite impulso al desarrollo territorial.

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