| 9/6/2013 11:50:00 AM

Drummond aún no canta victoria

Una votación de empleados de Drummond para poner fin a la huelga de más de 6 semanas en el país no tiene ningún efecto legal y para que se suspenda es necesario el respaldo del sindicato que declaró el cese de actividades.

Los trabajadores de Drummond iniciaron una huelga el 23 de julio después de que el Sindicato Nacional de la Industria Minera y Energética (Sintramienergética) la declaró ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la empresa sobre aumentos de salarios y otras demandas.

Drummond, el segundo productor de carbón de Colombia, informó que 2.549 trabajadores de los más de 5.000 directos, votaron en una consulta a favor de levantar la huelga que provocó el cierre de dos minas y el puerto privado de la empresa sobre el Mar Caribe.

Una fuente del Ministerio de Trabajo dijo que la votación de los empleados que no hacen parte del sindicato fue un acto simbólico que no tiene ningún efecto legal porque la decisión de levantar la huelga está en los trabajadores sindicalizados que la convocaron.

De su lado, el vicepresidente de Sintramienergética, Edgar Muñoz, dijo a Reuters que la votación de un grupo de trabajadores de Drummond, que no hace parte del sindicato, no fue legal y que la organización obrera no está contemplando la posibilidad de levantar la huelga.

"Nosotros no hemos contemplado levantar la huelga, no en las condiciones en que la empresa lo pretende. La votación no fue legal, vamos a solicitar el no reconocimiento de esa votación por todas las irregularidades que hubo", declaró Muñoz.

Huelga amenaza meta de producción

El cese de actividades amenaza con llevar a Colombia a incumplir su meta de producción de carbón de 94 millones de toneladas para este año.

Drummond responde por casi una tercera parte de la producción de carbón de Colombia, la segunda fuente de ingresos por exportaciones del país de 47 millones de habitantes.

La compañía ofreció pagar un bono de 4.500 dólares a cada trabajador y un incremento salarial de 5 por ciento para el primer año, un alza que compense la inflación más un 1,50 por ciento para el segundo año y otro incremento similar más un 1,50 por ciento en el tercero.

Colombia registró una inflación de un 2,44 por ciento en el 2012 y para este año se estima en alrededor de un 3 por ciento.

En las negociaciones previas a la huelga, Sintramienergética exigió un aumento de salarios de un 9 por ciento.

El sindicato, que representa a por lo menos la mitad de los más de 5.000 trabajadores directos de Drummond, también pide el pago mensual y no por horas, así como beneficios de salud, educación y vivienda.

La huelga obligó a Drummond, que produjo el año pasado 26 millones de toneladas, a declarar fuerza mayor limitada sobre algunos de sus embarques dirigidos a Europa y a Oriente Medio.

Los trabajadores del mayor productor de carbón de Colombia, Cerrejón, paralizaron sus actividades en febrero durante un mes para exigir mejores salarios y beneficios, lo que obligó a la empresa a declarar fuerza mayor para algunos embarques.

Semanas de complejas negociaciones llevaron a la firma de un acuerdo de tres años con el sindicato pero, por la duración de la huelga, Cerrejón dijo que no sería capaz de alcanzar su meta de producción para este año de 34 millones de toneladas.

Ese cese de actividades es considerado por el Gobierno como una de las principales causas por las que la economía creció sólo un 2,8 por ciento en el primer trimestre del año.

El sector carbonífero de Colombia, que en el 2012 produjo 89,2 millones de toneladas, es dominado por grandes productores como Glencore, Drummond y Cerrejón -propiedad de BHP Billiton Plc, Anglo American Plc y Xstrata Plc- que cuentan con sus propias instalaciones portuarias y ferroviarias.
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