En efecto, el porcentaje de quienes lograron aumentar sus volúmenes de ventas frente al mismo mes del año anterior, bajó de 38% en enero a 33% en febrero, al tiempo que el porcentaje de respuestas negativas se mantuvo en 28.
Según declaraciones de empresarios libreros y papeleros, la temporada escolar pasó sin pena ni gloria y en muchos casos las ventas no alcanzaron a igualar lo que habían presupuestado.
En materia de calzado el mes estuvo aceptable debido a la expectativa creada en torno a la vigencia del Decreto 074 que eleva considerablemente los aranceles a importaciones de calzado de bajo precio a partir de marzo. Los administradores de farmacias, en su gran mayoría, reportaron un pésimo mes.
En el sector abarrotero y de gran consumo también hubo un aletargamiento, situación que motivó a los almacenes de gran formato a anticipar desde el 27 de febrero la temporada de descuentos. Debe tenerse
en cuenta que miles de hogares comenzaron a pagar los créditos contraídos en diciembre vía tarjetas de crédito y ello ha lesionado su ingreso disponible.
Varios comerciantes consultados se preguntan si la disminución en el nivel general de precios se atribuye más bien a la baja demanda, por parte de los hogares, y no a reducciones de costos empresariales o a un exceso de oferta.
En cuanto a las expectativas para los próximos seis meses,
también hay que decir que en febrero se registró deterioro. Hay pues, un empeoramiento en el clima de los negocios.