| 5/16/2016 9:46:00 AM

Fabricantes colombianos de donas pierden pulso con Dunkin' Donuts

La Superindustria negó el registro a Ricas Donuts Donuts por su parecido asombroso con el gigante de las rosquillas Dunkin' Donuts. La conclusión llegó después de comparar empaques, servilletas y colores del logotipo.

La Superintendencia de Industria y Comercio negó a colombiana Indodunuts S.A.S el registro de su marca Ricas Donuts Donuts por su parecido con Dunkin’ Donuts.

La entidad comparó empaques, servilletas, logos y hasta la estructura de los puntos de venta y concluyó que las marcas son tan parecidas que “se correría el riesgo de confundir a los consumidores”. El parecido es asombroso.

Dunkin’ Donuts dijo haber invertido unos $3.000 millones en publicidad para Colombia entre 2010 y 2014. La marca es propiedad de DD IP Holder LLC y tiene presencia en más de 60 países. En 2015 Dunkin‘ Donuts tuvo ingresos por US$614 millones y el 96% de ellos fueron generados en Estados Unidos. La firma norteamericana también es propietaria de la franquicia de helados Baskin Robbins.

Por su parte las Ricas Donuts Donuts son fabricadas en el barrio Santa Isabel de Bogotá por una compañía colombiana que llevaba más de 30 años haciendo churros. El equipo es de 35 personas dedicadas por completo a la pastelería. La compañía también fabrica otros productos de panadería como roscones, pan hojaldrado, galletas, sánduches, postres, entre otros.   

Pero las Ricas Donuts Donuts no son las únicas que están tratando de competir en ese mercado. Este año Ramo lanzó su propia marca de donas en empaque individual al mercado.

Lea también: Donas Ramo llegó para quedarse

La Superintendencia de Industria y Comercio considera que Dunkin’ Donuts es una marca notoria entre los consumidores. Esto le da prioridad frente a un competidor que quiera registrar una marca similar.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?