| 2/18/2015 3:30:00 PM

El 2014 no cumplió con las expectativas de la industria manufacturera

Si bien el año pasado terminó como un año positivo para la economía colombiana, con un crecimiento que será superior al 4%, este buen desempeño no se generaliza a todas las actividades, como es el caso de la industria manufacturera.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC), que la Andi realiza con Acicam, Acoplasticos, Andigraf, Anfalit, Camacol y la Cámara Colombiana del Libro, el desempeño del sector no respondió a las expectativas y terminó el año con bajos crecimientos en producción y ventas, inventarios estables y un clima favorable a los negocios, pero en el que las expectativas sobre el futuro inmediato muestran un retroceso.

Según la encuesta, en el período enero-diciembre de 2014, comparado con el mismo período de 2013, la producción aumentó 2,4%, las ventas totales aumentaron 3,1% y, dentro de éstas, las ventas hacia el mercado interno crecieron 4,4%. En el año inmediatamente anterior, estas tasas eran de -0,2%, 2,0% y 2,4%, respectivamente.

En diciembre de 2014 el indicador de uso de la capacidad instalada se situó en 75,6%, un punto por debajo al observado en el mismo mes del año anterior (76,6%). En el año, el promedio de utilización de capacidad instalada fue de 76,7%, similar al promedio histórico (76,5%) y ligeramente por encima del promedio de utilización alcanzado en el 2013 (76,1%).

En el 2014, los principales obstáculos que enfrentaron los empresarios en el desarrollo normal de su actividad son en su orden: alta competencia en el mercado, baja demanda, tipo de cambio, costo y suministro de materias primas, contrabando y competencia desleal, infraestructura y costos logísticos y bajos márgenes de rentabilidad.

Al revisar la evolución de la industria durante ese año, utilizando los indicadores de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta EOIC, se observa que a lo largo del 2014, se mantuvo una percepción relativamente favorable del empresariado sobre la situación de sus empresas, teniendo en cuenta que durante este año se logró una tasa positiva en producción y ventas, cuando en los dos años anteriores la producción manufacturera se había contraído.

Los pedidos también reaccionaron positivamente, en particular en los dos primeros trimestres del año; sin embargo, en el segundo semestre esta tendencia favorable en el porcentaje de empresas que califica sus pedidos como altos o normales comienza a retroceder y termina el año en niveles similares a los del 2013. Por su parte, la percepción sobre el inmediato futuro que registró una mejoría en el primer semestre del año, en los dos últimos trimestres se reduce y retorna al promedio de 2013.

Un dato consolador es que las dificultades en el sector manufacturero no se limitaron a Colombia y buena parte de los países reportaron caídas en la producción en 2013 y en el 2014 la manufactura apenas empezó a repuntar. Incluso en la región, el dato de Colombia podría considerarse positivo frente a la situación recesiva que atraviesa la industria en países como Chile, Argentina, Brasil o Venezuela.



Perspectivas 2015
Para el 2015, el panorama industrial es complejo. De un lado, se tienen aspectos positivos como la posición favorable de Colombia en el contexto mundial, particularmente en la región; el dinamismo previsto en los proyectos de infraestructura y en el sector de la construcción; el mayor ritmo de devaluación que favorecerá las exportaciones y a los sectores que compiten con importaciones; el mejor desempeño previsto en las exportaciones industriales; el entorno macroeconómico, y, los esfuerzos del empresariado en continuar con sus proyectos de modernización e innovación, en busca de una mayor productividad de las empresas. En los resultados de la industria en el 2015 también incidirá positivamente la entrada en funcionamiento de la refinería de Cartagena.

Sin embargo, el 2015 también será un año con serios factores desfavorables. Es el caso del desplome de los precios del petróleo y su impacto sobre la economía mundial. A lo anterior los industriales le suman el impacto de la reforma tributaria, que elevó la tasa efectiva de tributación del sector industrial a niveles superiores al 75%. En lo externo, además del bajo dinamismo del comercio mundial, están las dificultades en los mercados venezolano y ecuatoriano. “Y no menos importante es el gran camino que el país tiene que recorrer en materia de competitividad”, dice el informe de la Andi.
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