| 5/6/2017 12:01:00 AM

La visionaria que revolucionó el mercado cosmético en Colombia

Hace 58 años Ana María García identificó la importancia de los activos naturales en el cuidado de la piel. La empresa familiar que lleva su nombre y que comenzó en un consultorio, hoy cuenta con una oferta de más de 100 productos, $2.800 millones en inversión y va en la tercera generación.

El gerente General de Cosméticos Ana María, Carlos Eduardo Villa, en entrevista a Dinero, describe a la fundadora de la empresa como una mujer visionaria que identificó la importancia del cuidado de la piel 58 años atrás cuando, según Villa, “las grandes compañías empezaron a resaltar la importancia de los principios activos naturales hace 7 u 8 años”.

Este ejecutivo añade al perfil de la emprendedora el alto nivel de atención que tenía con sus clientas, se preocupaba porque las recomendaciones que impartía para el cuidado de su piel se cumplieran. Sus consejos no solo se centraban en el uso de sus productos, sino también en tener un  estilo de vida con una alimentación sana y rutinas deportivas.

La empresa familiar que actualmente cuenta con cerca de 250 empleados, una oferta que supera los 100 productos, más de $2.800 millones en inversión y 8 centros de experiencia, comenzó, como muchas compañías actualmente exitosas, en un ‘garaje’ ubicado en la carrera octava con calle 57 en Bogotá, donde Ana María García atendía a sus primeras clientas, prestando servicios de cosmetología, limpieza, hidratación y tonificación.

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Cuenta el gerente General de Cosméticos Ana María que esta empresaria en su tiempo identificó los problemas de piel que tenían las personas de su época, “problemas que siguen persistiendo hoy en día”, insiste Carlos Villa, y como solución decidió crear productos a base de plantas, frutas y algunas verduras.

Los obstáculos de una emprendedora de mediados del siglo pasado

Hace 58 años, es decir en 1959, no era común ver a una mujer empresaria. La fundadora inició su sueño empresarial cinco años después de que a la mujer en Colombia se le reconociera su ciudadanía y se le otorgara el derecho al voto, y cuatro años luego de que se extendiera cedulación a mujeres mayores de 21 años.

“Cuando se revisa la Constitución de 1886, se puede evidenciar unas condiciones a nivel de la mujer muy claras: no era considerada ciudadana, no podía participar en política (…) una mujer al no tener ciudadanía era representada por su esposo o por una figura masculina cercana”, dice para Dinero la socióloga Nubia Rubio al referirse a la falta de derechos que tenía la mujer bajo esa Carta Magna.

No obstante según la investigadora Magda Velásquez Toro, en un artículo publicado en el portal web del Banco de La República, afirma que fue después de la Constitución de 1991 que la mujer tuvo igualdad con relación al derecho de la propiedad, por lo que es probable que antes de esa fecha los bienes de la empresa estuvieran a nombre de Manuel Cuevas Caicedo, esposo de Ana María. No obstante, Carlos Eduardo Villa afirma que Ana María siempre representó a nombre personal la empresa en los negocios que hacía.    

Pero ese contexto no afectó a la empresaria, que con los aprendizajes que le impartió su conyugue, un médico homeópata de profesión, sobre las propiedades de los extractos naturales, y el viaje que realizó a España para profundizar sus conocimientos y adquirir los equipos que necesitaba para la producción, comenzó a moldear lo que actualmente se conoce como Cosméticos Ana María.

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Los secretos del crecimiento inicial de Cosméticos Ana María

Fue tanto el éxito que tuvo la empresa emergente, que según lo relatado por Carlos Eduardo Villa, personas de otras ciudades visitaban el consultorio de Ana María. Estas clientas acudían al lugar por recomendaciones impartidas de mujeres que comprobaban las propiedades naturales en la piel que proveen los productos que realizaba la emprendedora.

Después empezó una etapa de industrialización de las fórmulas, es allí cuando la compañía comenzó a desarrollar nuevos productos, cinco inicialmente que se fueron incrementando paulatinamente y a ser distribuidos en diferentes puntos de la ciudad.

Evolución de la marca Cosméticos Ana María via GIPHY

“Empezó a tener ventas en droguerías de barrio y posteriormente formalizó la empresa, vinculando diferentes profesionales para abrir nuevos mercados y conseguir canales de comercialización. Fue así como empezamos a tener clientes del canal tradicional: la tienda, las distribuidoras de belleza y tiendas naturistas”, relata el actual gerente general de la compañía al referirse al crecimiento emergente que tuvo en ese tiempo Cosméticos Ana María.

La empresa 58 años después mantiene la tradicional atención y asesoría personalizada brindada a sus clientes gracias a los 8 centros de experiencia que tienen en Bogotá.

“Le hemos apostado a realizar lo mejor posible el uso de asesorías a las clientes, haciéndoles un análisis y recomendándoles los productos que mejor convendrían a su tipo de piel. Los puntos de venta han generado ese apoyo, porque seguimos haciendo lo que en su comienzo fue el origen de la empresa”, afirma Villa en su entrevista a este medio.

Dice este gerente que las personas que atienden los centros de belleza están capacitadas y entrenadas para estudiar el tipo de piel de cada cliente. Afirma que con esta estrategia de venta buscan que las personas estén pensando de manera permanente en continuar el cuidado de su piel, y no hacerlo solo una vez y dejarlo en el olvido.

Los retos del siglo XXI para una empresa del siglo XX

Las clientas de Cosméticos Ana María, son principalmente abuelas y mamás, por lo que uno de los retos de esta compañía está en cómo alcanzar las nuevas generaciones que le darán continuidad a la empresa.

“No hemos dejado de mantener la esencia de los productos con principios naturales”, argumenta Villa quien identifica que el reconocimiento de la marca se debió gracias al ‘voz a voz’ de sus clientas; no obstante reconoce que su posicionamiento también debe trascender al mundo digital.

“Las anteriores generaciones: las mamás, las abuelas y las tías que utilizaban los productos, los heredaban a la siguiente generación… ‘el voz a voz’. No obstante, la compañía se ha adaptado a los cambios digitales que demanda el nuevo tiempo”, dice Carlos Eduardo y añade que la intención de alcanzar las nuevas generaciones no descuida la atención por las que han acompañado a la empresa desde su fundación.

Dentro de los planes de mercadeo en el mundo digital revelados a Dinero por la directora de marketing de la empresa, Alicia García, están el posicionar la marca en Googleredes sociales y probar la efectividad para Cosméticos Ana María en el e-comerce en plataformas como Éxito.com y Fallabella.com

Esta directora afirma que es un reto para la empresa educar a las nuevas generaciones en el cuidado de la piel, pero que es un punto a favor el hecho de que la tendencia de maquillajes sobrecargados en las mujeres actuales ha venido desapareciendo.

Además reveló que está en planes lanzar una línea para un público masculino con productos como cremas humectantes, bloqueadoras solares, tónicos y lociones para después de la afeitada. Sin embargo, ellos saben que actualmente los hombres utilizan los productos que compran las mujeres en sus casas.

Ana María falleció hace 8 años, pero la empresa familiar que dejó como legado, actualmente tiene vinculados a sus hijos y algunos nietos. La empresa se proyecta a desarrollar su actividad en Ecuador, Perú y Chile, todo con el apoyo de ProColombia.

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