| 10/31/2013 8:50:00 AM

Indumil al paredón

Las cuentas bancarias de la Industria Militar fueron embargadas por el municipio de Barrancas (Guajira) y aunque un fallo de tutela ordenó levantar el embargo de manera transitoria, subsiste el riesgo de una acción cautelar definitiva.

La Contraloría General de la República pidió a la Industria Militar Indumil que, en aplicación de una reciente tutela que se falló a su favor, ejerza las acciones jurídicas y administrativas necesarias para evitar de manera definitiva un embargo por más de $284.000 millones, por un cobro coactivo que está haciendo el municipio de Barrancas contra la empresa Cerrejón.

Este embargo haría inviable económicamente a Indumil y generaría de paso un eventual detrimento al patrimonio público del Estado.

Una deuda tributaria de Carbones del Cerrejón Ltda  llevó a la Tesorería del Municipio de Barrancas a embargar las cuentas bancarias de Indumil, hasta por $284.000 millones, al  considerar a la empresa estatal como “deudor subsidiario”.

Ante la imposibilidad de efectuar el cobro coactivo a la empresa Cerrejón, la Tesorería Municipal de Barrancas decidió vincular a Indumil argumentando que esta entidad debe cumplir las obligaciones legales de la sociedad Cerrejón conforme al artículo 798 del Estatuto Tributario.

Con la autorización de Indumil, la empresa Cerrejón produce explosivos para utilizar en sus actividades de extracción de carbón, lo que el municipio de Barrancas considera una actividad industrial por la cual anualmente se debe rendir declaración tributaria.

Una vez fueron ordenados y hechos efectivos los embargos contra sus cuentas bancarias, Indumil, alegando violación al debido proceso, interpuso una acción de tutela contra el municipio de Barrancas, que fue fallada a su favor por el Juzgado Promiscuo Municipal de Barrancas.

La juez Glexi Choles Alvarado ordenó al municipio de Barrancas suspender el trámite del proceso coactivo contra Indumil y levantar las medidas cautelares en su contra, por el término de 4 meses.

Es aquí donde se produce la intervención de la Contraloría General de la República con una Función de Advertencia donde solicita a Indumil ejercer durante este tiempo los mecanismos judiciales a su alcance para salvaguardar los recursos en riesgo de embargo.

La Contraloría General de la República encontró procedente hacer uso de la Función de Advertencia como instrumento de carácter técnico, preventivo y proactivo a la Industria Militar, para que lleve a cabo todas las acciones jurídicas y administrativas correspondientes para controvertir las acciones presuntamente irregulares advertidas en el proceso de cobro coactivo del municipio de Barrancas contra el Cerrejón y ejercer el derecho fundamental del debido proceso a fin de evitar de manera definitiva el embargo por más de $284.000 millones, que haría inviable económicamente a la empresa y generaría de paso un eventual detrimento al patrimonio público del Estado.

El pasado 1 de octubre, mediante un oficio escrito, el gerente general de Indumil, General  (r) Gustavo Matamoros Camacho, puso en conocimiento de la Contralora General de la República, Sandra Morelli Rico, lo que llamó “los hechos irregulares” que se han presentado en el proceso de jurisdicción coactiva que adelanta el municipio de Barrancas en contra de la sociedad carbones del Cerrejón Ltda por una deuda de impuestos.

Según el gerente de Indumil, “sin que mediara proceso previo alguno contra Indumil se decretó la medida de embargo de todas las cuentas bancarias de Indumil, calificándolo erróneamente como deudor subsidiario hasta por un monto de $284.564 millones”.

“De hacerse efectivas dichas medidas no solo será un gran detrimento patrimonial para el Estado sino que se hará inviable el funcionamiento de la industria militar”, sostiene el General Matamoros en la comunicación que dirigió a la Contralora Morelli.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?