| 4/6/2016 12:30:00 AM

El exitoso caso de colaboración entre academia y empresas en EE.UU

El ingenio de los jóvenes investigadores se conjuga con la experiencia de las empresas en el Centro Estatal de Manufactura Avanzada (CCAM, por sus siglas en inglés), un laboratorio de investigación estadounidense que brinda soluciones tecnológicas de punta para la industria.

El CCAM, situado en el estado de Virginia, se ha convertido en un importante foco de investigación colaborativa en temas relacionados con la manufactura avanzada, al relacionar las necesidades reales de la industria con las capacidades de las universidades y de grandes corporaciones.

Los encargados del lugar le explicaron a Dinero que el CCAM “acelera“ el proceso de investigación pues se pasa del trabajo en el  laboratorio a la aplicación comercial en un menor tiempo, lo cual le genera “importantes ventajas“ a las empresas asociadas. 

Desde computación cognitiva, nanotecnología, ciberseguridad, robótica y desarrollo de redes de sensores, son algunos de las soluciones en las que trabaja está comunidad, compuesta por firmas de la talla de Siemens, Airbus, Rolls Royce y Canon.

Aunque también destacan compañías como Chromalloy, así como Aerojet Rocketdyne, Alcoa, Oerlikon metco, Sandvik Coroman, entre otras, según lo explicaron los encargados del CCAM en una visita de periodistas al lugar.  

Foto: Presidente del CCAM, Joe Moody, durante la presentación de la organización a periodistas reunidos en el estado de Virginia (EE.UU). Crédito: Dinero

Mientras que por el lado de los centros de investigación académica participan la Universidad de Virginia, Old Dominion University, la NASA, entre otras organizaciones comprometidas en sacar adelante proyectos de tecnología con los cuales se “resuelvan los desafíos comunes“.

En total las instituciones académicas asociadas, según datos revelados por CCAM, reciben unos US$700 millones de fondos federales para la investigación y graduan a más de 1.600 universitarios en carreras de ingeniería cada año, lo cual contribuye al desarrollo de este ecosistema de innovación corporativa.

Algunos de ellos pasan a formar parte de un programa de internado en CCAM, tiempo en el cual han desarrollado soluciones de realidad aumentada, visión computarizada, simulación de procesos del sector de la manufactura, diseño de sensores y ejecución de nuevos y más modernos procesos para el sector. 

Así lo explicó en una conversación con este medio el presidente del CCAM, Joe Moody, quien además destacó que en el laboratorio también interactúan firmas que son competencia en el mercado, pero que necesitan avanzar en el desarrollo de soluciones digitales para su sector.

Sin embargo los emprendedores y las compañías emergentes también tienen cabida en este centro de innovación, compuesto por más de 5.000 metros cuadrados, que se dividen en distintas estaciones o laboratorios.

Allí no solo se desarrolla tecnología sino que también se afianzan relaciones entre la academia y la industria, que a su vez puede fichar nuevos talentos e incluso identificar por medio de uno de los expertos cuál es la teoría bajo la cual se puede sustentar un nuevo descubrimiento.

Uno de los miembros de esta asociación es el gigante tecnológico alemán Siemens, el cual trabaja de forma intensiva en once proyectos de investigación que impactarán positivamente a la industria manufacturera en los próximos años. De hecho, en junio de 2014 esa compañía anunció que destinaría US$1.000 millones en subsidios para las escuelas del estado de Virginia con el objetivo de impulsar la competitividad educativa y avanzar en materia de desarrollo de software. 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?