| 10/17/2015 5:00:00 AM

Cajas de compensación quieren afiliar a los campesinos

Su meta es ampliar la cobertura a los trabajadores rurales informales para que puedan recibir subsidios y auxilios monetarios. Hoy cuentan con 8,1 millones de afiliados.

La cada vez más posible firma de un proceso de paz, no solo tiene haciendo cuentas al Gobierno y a los empresarios, sino también a las cajas de compensación, que consideran que bajo ese nuevo escenario será cada vez más necesario ampliar la oferta de servicios para el sector rural y, por eso, plantearán la propuesta de llevar el subsidio familiar a los trabajadores rurales.

Para concretar su idea contrataron un estudio con el economista José Antonio Ocampo, quien dirige la misión rural del DNP y la ex viceministra de Agricultura Luz Amparo Fonseca. La idea es llegar a las familias campesinas que no están cubiertas por las cajas, aunque con una oferta de servicios distinta, pues no es posible construir centros de recreación en todos los municipios, pero sí pueden llegar con el auxilio monetario o con subsidios de vivienda.

Al cierre de 2012, las 43 cajas que operan en el país tenían 8,1 millones de trabajadores afiliados, que a su vez tenían 4,87 millones de personas a cargo, a las cuales les giraban una cuota monetaria mensual per cápita de $22.224, lo que en conjunto sumó $1,53 billones el año pasado.

El estudio sobre cómo implementar los servicios de las cajas de compensación en el campo será presentado durante el congreso de Asocajas, entre el 29 y 30 de octubre en Cartagena. Álvaro José Cobo, presidente del gremio, explica que este es el gran reto del sector, pues el potencial de cobertura supera el millón de personas. Así mismo, planean seguir creciendo entre sectores informales o que están desprotegidos como las empleadas de servicio doméstico y las madres comunitarias. De las primeras ya tienen afiliadas a más de 100.000 y de las segundas, a 75.000. “La población de cuidadores en el país suma unas 4 millones de personas, que perfectamente se pueden ver beneficiadas con los servicios de las cajas”, sostiene.

Pese a que este sector ha sido objeto de críticas, pues se sostiene con un aporte de 4% que pagan las empresas sobre el valor de su nómina, lo que se considera un desestímulo para la contratación de empleados formales, las cajas siguen en pleno crecimiento tanto en empleadores como en afiliados. El año pasado terminaron con 529.064 empresas aportantes, lo que equivale a un crecimiento anual de 20,4%. 

Críticos del sistema financiamiento de las cajas, como Anif, insistentemente han pedido que se sostengan solas y no con el aporte de las empresas, para que estas a su vez generen más empleo, pero la idea no han conseguido respaldo y Cobo lo atribuye al hecho de que el dinero que aportan las empresas para las cajas es un beneficio directo para los trabajadores de menores ingresos y “no tiene sentido debilitar algo que funciona bien”, reitera.

Para probar su punto, dice que el empleo formal sigue creciendo en el país, con todo y los aportes de las empresas a las cajas de compensación, que el año pasado llegaron a $4,7 billones, 12,7% más que en 2013.

Según las cuentas de Asocajas, hoy la mitad de la población colombiana (24 millones de personas) se benefician del sistema de subsidio familiar, bien sea como empleados o como sus personas a cargo.

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