| 11/14/2017 11:29:00 AM

¿Por qué la Academia Verde Oliva está sumida en la crisis?

La promisoria alianza entre la cadena hotelera GHL, la Escuela de Hotelería Bilbao y los Rausch, paradójicamente se convirtió en el comienzo del fin para la academia Cocina Verde Oliva, una de las pioneras del mercado colombiano. ¿Quién tiene la razón?

Los sobrecostos que han tenido que asumir por la fallida alianza, así como la caída de las ventas, entre otros factores, obligaron a la Academia de Cocina Verde Oliva a cerrar sus puertas temporalmente el pasado 19 de octubre tras experimentar dificultades para pagar la nómina de los empleados.

Sus estudiantes y profesores, a quienes en algunos casos no se les ha pagado la quincena en varios meses y tampoco la seguridad social, ahora se han quedado a la deriva. Por ahora, todo es una interrogante.

Esta difícil situación se presenta luego de 13 años ininterrumpidos de operación, en los cuales esta academia se convirtió en uno de los principales referentes de la formación gastronómica en Colombia.

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Sin embargo, las deudas se han vuelto insostenibles y ahora la compañía prepara una solución para poder continuar. Mientras, los estudiantes se han tenido que reubicar en otras academias para que no pierdan su semestre y su dinero.  

Para solventar esa situación, la organización busca el apoyo de inversionistas para obtener una capitalización que les permita seguir operando en el mercado colombiano.

Sin embargo, por ahora cae una lluvia de críticas en contra de la academia en redes sociales a través del grupo ‘Damnificados Verde Oliva’ y también en varias de sus sedes.

“Sueños, esperanza, tiempo, plata, esto es lo que muchos estudiantes sentimos que se perdió. No es justo que nos mientan, que no respondan por las clases, que nos digan mentiras”, comenta en Facebook uno de los estudiantes afectados.

Foto: Imagen publicada por los estudiantes afectados en redes sociales

El punto de quiebre de la organización se dio, según lo explica la directora de Académica de Verde Oliva, Juanita Pabón, después de que la Escuela de Hotelería Bilbao se acercara a ella para forjar una alianza estratégica.

Básicamente, decidieron fusionarse para crear una mayor institución de educación en temas gastronómicos, iniciativa a la cual se unieron los Hermanos Raush y la cadena GHL Hoteles.

Con 550 estudiantes, tomó vida la Academia Verde Oliva, Escuela de Gastronomía, Hostelería y Turismo. La institución inició con 6 programas: cocina, pastelería, somelier, gestión de restaurantes, gestión hotelera y gestión de eventos.

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El plan a futuro era ampliar los programas e iniciar con temas de turismo y hotelería, así como ofrecer una especialización en alta cocina, platos colombianos y cocina VIP de la mano de los Raush.

GHL, por su parte, iba a aportar su programa administrativo.

En una entrevista que no fue publicada en su momento, Pabón manifestó que se había acercado a ella el director de la Escuela Bilbao, Juan Manuel Osorio y el socio mayoritario de esa organización, Juan Carlos San Pedro.

“Nos dijeron: ustedes tienen 300 estudiantes y nosotros tenemos 250, nosotros somos franquicia española y nos hemos dado cuenta que hay que trabajar en lo propio, no trabajar por una escuela europea y ustedes son muy fuertes en el país, son muy buenos administradores, son buenos educando y son fuertes en cocina colombiana, por qué no unimos esas dos fuerzas y formamos una mejor escuela”, dijo Pabón en su momento.

Verde Oliva es una academia de cocina que tiene 13 años de experiencia en el mercado. Desde su fundación se había mantenido como una empresa familiar pero desde la llegada de la Escuela Bilbao cambió su estrategia.

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En sus días dorados la academia de cocina trabajó con personalidades de la gastronomía como Jaime Alzate y Lacydes Moreno, entre otros, quienes les ayudaron a crear el programa. 

“Tenemos en la actualidad excelentes docentes, con más de cinco años de experiencia, con especializaciones fuera del país y una gran trayectoria, así que ellos continuarán en este nuevo camino”, dijo Juanita Pabón en meses pasados.

Sus programas académicos tenían una intensidad horaria de 1.800 horas, superior a lo que exigía la Secretaría de Educación. Su enfoque era lograr que los graduados pudieran convertirse en emprendedores y crearan su propio negocio.

Varios planes de la academia se vieron frustrados ya que pretendían, junto con la Escuela Bilbao, forjar 27 alianzas con Escuelas en el exterior para que los alumnos pudieran seguir fortaleciendo sus estudios.

Dinero trató de contactar a los responsables de GHL y Bilbao pero hasta la publicación de este artículo no había obtenido respuesta por parte de sus oficinas de prensa. De otro lado, el chef Jorge Rausch se mostró consternado por la situación.

"Nosotros de buena fe les ayudamos, quedamos muy sorprendidos de lo que pasa, finalmente somos víctimas del fracaso de la escuela, no somos socios,  perdimos dinero, les dimos tiempo. Lo único que hicimos fue colaborar a la escuela y no queremos que esta situación vaya a afectar nuestro buen nombre”, dijo el chef a este medio. 

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