| 11/24/2015 12:30:00 PM

Esta ciudad estadounidense quiere convertirse en el nuevo centro de la innovación global

La ciudad estadounidense de Seattle se ha posicionado en el mapa global de la innovación gracias a una serie de políticas que han impulsado el desarrollo de un robusto ecosistema del emprendimiento y la adopción de nuevas tecnologías para la solución de problemas.

Con un Producto Interno Bruto (PIB) de US$231.000 millones y una población de casi 670.000 habitantes – Lo que equivale al 8% de la densidad de Bogotá - Seattle acoge a un sinnúmero de startups pero también a compañías de la talla de Amazon y Starbucks. 
Esa ciudad, considerada la más grande del Estado de Washington, ha forjado un dinámico ecosistema de compañías dedicadas al desarrollo de patentes en el sector tecnológico, una actividad que genera alrededor de 295.000 empleos. 

“La región de Seattle se encuentra en una encrucijada. Tiene los activos industriales para fomentar la innovación y ofrecer empleos de calidad”, explica un reciente informe de los investigadores Jessica A. Lee y Adie Tomer del Instituto Brookings. Lea también: Claves que llevaron a Medellín a convertirse en un referente de la innovación y emprendimiento

El documento además destaca la “activa participación” de la ciudadanía en la economía digital de esa urbe, así como los altos niveles de penetración del internet de banda ancha en esa región (el 82% de la población está conectada). 

Sin embargo, uno de los principales retos de esta ciudad es desarrollar un modelo que le ofrezca a todos los residentes “la oportunidad de adquirir las habilidades necesarias para tener éxito en la era digital”, ya que la economía de esa ciudad se ha volcado a los negocios innovadores.

“Las tecnologías digitales mantienen la promesa de prosperidad más ampliamente compartida, pero el logro de esa visión exigirá que todas las personas que tengan habilidades básicas resuelvan problemas y creen contenidos”, añaden Lee y Adie Tomer.

El reto no solo le compete a Seattle sino a todo el país, dado que “el 29% de los estadounidenses tienen pocos conocimientos en el campo digital” y “más de un tercio de los adultos no posee un teléfono inteligente”, detalla el informe del centro de investigación fundado en 1916. 

Sin embargo, los expertos consideran que Seattle cuenta con las herramientas “para hacer frente a estos desafíos” pues tiene “una enorme red de empresas dedicadas a la industria de la tecnologías de la información” que puede apoyar ese proceso.

La colaboración, precisamente, es uno de los factores que determinarán el desarrollo del ecosistema de la innovación en Seattle. Programas liderados desde el Gobierno y también por grandes firmas como Google o Microsoft “están aumentando el número personas con habilidades digitales del siglo XXI”.

Y es que la región, según Brookings, “no será capaz de sacar el máximo provecho de su creatividad, recursos y capacidad de resolución de problemas pragmáticos” sino se articula el sector privado y público.

Para lograr este objetivo, los expertos proponen diseñar “una organización neutral” que vele por convocar y organizar a los distintos actores comprometidos en la resolución de este tipo de problemas. 

Esa entidad tendría la responsabilidad de desarrollar un plan estratégico para conectar a la academia e industria con el propósito de desarrollar soluciones conjuntas que puedan escalar en el mercado. 

Esta responsabilidad incluiría la evaluación de los programas universitarios enfocados en el sector tecnológico para así determinar cuáles son sus debilidades y qué debe
ría ajustarse teniendo en cuenta las necesidades de los distintos sectores económicos de la ciudad. 
La región debe avanzar con una visión compartida de las competencias digitales para hacer realidad esa visión”, concluye el documento del Instituto Brookings sobre el futuro económico de Seattle.
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