| 8/31/1998 12:00:00 AM

Rafael Marín

Una lección que vale oro: no hay crisis que pueda derrotar a una empresa que se empeña en dar el máximo valor a sus clientes.

Cargo

Gerente de Marval S.A.



Reto

Terminar de construir una empresa que perdure mucho más allá de las personas.



Talento

Anticipación, visión de largo plazo, calidad humana.



Educación

Ingeniero Civil de la Universidad Industrial de Santander, especialización en Alta Gerencia de la Universidad de los Andes.



Trayectoria

Lleva 18 años con Marval y participa en las juntas de Pro Santander, Cámara de Comercio de Bucaramanga y Camacol, entre otras.



Status familiar

Casado, tres hijos



Cuando el sector de la construcción en Colombia pasa por uno de sus momentos más difíciles, resulta sorprendente encontrar una empresa como Marval S.A., con sede en Bucaramanga, que ha crecido en los tres últimos años y ha duplicado su tamaño en los últimos dos.



Con tesón y la ayuda de su familia, Rafael Marín Valencia ha sacado adelante su constructora en Bucaramanga.



Al frente de Marval se encuentra Rafael Marín Valencia, un santandereano raizal que, gracias a su visión de largo plazo y su capacidad para entender las necesidades del consumidor, ha logrado que la constructora salga adelante mientras muchos constructores de tradición enfrentan serios problemas.



Con la colaboración de sus hermanos Sergio y Fernando (todos son ingenieros de la Universidad Industrial de Santander), Marín ha desarrollado desde hace 18 años una empresa especializada en vivienda de interés social y centrada en un principio: sólo puede crecer quien ofrezca el mayor valor agregado al consumidor. Esta idea ya es la norma en muchos sectores productivos, pero hace que Marval se destaque en el negocio de la vivienda de interés social, donde abundan las empresas dedicadas a mantener bajos los costos y son indiferentes a las necesidades insatisfechas de los consumidores.



Con estudios profundos de mercado y planeación de largo plazo, Marval ha aprendido el arte de ofrecer valor agregado en proyectos de urbanismo para estratos bajos, apreciando en su debida medida la importancia del factor humano, ofreciendo facilidades de recreación y respetando el entorno. Marval, por ejemplo, ofrece garantía de por vida a los compradores de las viviendas, algo totalmente exótico entre nuestras empresas constructoras y mucho más en las obras para estratos bajos.



Esta política ha hecho que Marval sea una de las empresas más admiradas en Santander y que su prestigio haya comenzado a extenderse por el resto del país. Hace dos años realizó en Santa Marta un proyecto de 600 viviendas y desde 1997 está presente en Bogotá con dos proyectos que suman 4.000 viviendas.



Marín, por su parte, es también reconocido en Santander por su compromiso con su tierra.



Está seguro de que su empresa está en la trayectoria correcta y afirma que lo más importante es que Marval "perdurará más allá de las personas". Los usuarios de sus viviendas son los principales beneficiados por esta visión. Como también podrían serlo otros constructores colombianos si aprovecharan las lecciones que deja este caso de gerencia exitosa, en medio de una crisis de proporciones históricas en el sector de la construcción.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?