| 11/10/2006 12:00:00 AM

María Mercedes Cuéllar

Como nueva presidenta de Asobancaria, debe ayudar a construir un sector financiero más sólido y competitivo y con mayor acceso para más colombianos.

Es difícil encontrar una mujer que haya sido pionera en tantos campos de la economía, un área que hasta ahora había estado reservada para los hombres. María Mercedes Cuéllar ha sido la única mujer codirectora de la Junta Directiva del Banco de la República, entre 1991 y 1996, y fue también la primera mujer directora del Departamento de Planeación Nacional, durante el gobierno de Virgilio Barco.

Esta economista de la Universidad de los Andes, con una maestría en desarrollo económico de la Universidad de Boston, también fue viceministra de Hacienda en el gobierno de Belisario Betancur y ministra de Desarrollo en el de Gaviria.

Dice que su sentido social la llevó a hacer una leve incursión en la política. En 1996 se lanzó como aspirante a la Presidencia por el Partido Liberal sin mucho éxito. De todas maneras, es una firme creyente en Colombia, un país que considera joven, con futuro y en el que todavía hay mucho por hacer.

María Mercedes Cuéllar es una escritora constante. Fue fundadora, en compañía de Rodrigo Botero y Rudolf Hommes, de la revista Estrategia Económica y Financiera. En 2000, publicó su libro Colombia, un proyecto inconcluso, en el que sostiene que la riqueza o la pobreza de una nación se explican por el tipo de instituciones que reflejan los valores de la sociedad, la disponibilidad del capital social y la firmeza del Estado para disminuir los costos de transacción y defender los derechos de propiedad.

Su verdadera prueba de fuego la recibió en el gremio de los bancos hipotecarios, el Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda, ICAV, que presidía desde hace 8 años. En este cargo, tuvo que afrontar la enorme crisis hipotecaria de 1997 y lograr que el sistema de ahorro sobreviviera.

Superado ese episodio, ahora aspira a terminar su maestría de Derecho en la Universidad de los Andes y desde el gremio de los banqueros, espera seguir trabajando por el sector financiero. "Asobancaria es un mundo muy diferente al del ICAV, porque ya no es solo el nicho de los créditos hipotecarios. Se trata de un reto de mayor magnitud porque abarca los créditos de consumo y todo lo relacionado con las finanzas", sostiene.

Para esta bogotana apasionada por su trabajo, parte del éxito es entender los temas en lo que trabaja muy bien para poder hablar con autoridad y lograr establecer un equipo comprometido, en el que pueda confiar y delegar tareas. "Me gusta trabajar con gente inteligente, colaboradora y que no sea problemática, esto es lo que permite que se haga un trabajo serio y responsable, con excelentes resultados", dice.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?