Marco Monroy

| 2/22/2002 12:00:00 AM

Marco Monroy

Este abogado bogotano fue destacado por el Foro Económico Mundial como uno de los líderes jóvenes para el futuro.

Educación

1992, abogado de la Universidad del Rosario.



1993, maestría en Derecho Ambiental en la American University de Washington.



Trayectoria

995-1999, asesor en derecho ambiental, en gerencia de proyectos del Banco Mundial y del BID en alta tecnología aplicada a países de Asia, Medio Oriente y Latinoamérica.



2000 a la fecha, presidente y fundador de MGM International Inc. Asesor del gobierno japonés.



Status

Casado. Sin hijos.



El pasado 3 de febrero , la vida de Marco Gerardo Monroy se transformó. Junto a los nombres de Larry Page, fundador del motor de búsqueda Google; Illir Meta, primer ministro de Albania; o Angel Cabrera, decano del Instituto de Empresa de España, figura ahora el suyo, como uno de los 100 jóvenes líderes mundiales del futuro destacados por el Foro Económico Mundial que se reunió en Nueva York este año.



Monroy es un abogado bogotano que, cuando terminó sus estudios de Derecho en Colombia, viajó a Estados Unidos para incursionar en un área que es prioridad en la agenda internacional de los países, el ambiente, a la que le combinó el desarrollo tecnológico. En Washington se especializó en Derecho Ambiental y empezó como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM) en proyectos de tecnología, en particular en implementar sistemas de información para países como Filipinas, Bolivia o Bahamas. En este último, por ejemplo, desarrolló toda la información geográfica y satelital de las islas.



El boom de los temas tecnológicos y ambientales, así como la necesidad de preservar los recursos naturales existentes, arrastró a este joven de 32 años y lo convirtió en un pionero y visionario de nuevos negocios en estas áreas. "Soy un luchador en implementar proyectos de alta dificultad y poco ortodoxos", asegura. Desde su compañía, MGM International Inc., desarrolla proyectos ambientales, de energía renovable y eficiencia energética en América Latina.



El protocolo de Kyoto les permite a los países desarrollados e industrializados invertir en países en desarrollo para reducir las emisiones de gases y disminuir el efecto invernadero. Con este escenario, se convirtió en asesor del gobierno japonés en la política de cambio climático para Latinoamérica. Las inversiones que programen, los proyectos que adelanten y las estrategias que asuman los nipones son consultados, analizados y puestos en operación por este colombiano que, aunque vive en Washington, tiene como lugar de residencia un avión. Viaja por todo el continente, en busca de proyectos para mejorar la eficiencia en procesos ambientales. No es raro, entonces, encontrarlo hoy en Buenos Aires, mañana en Ciudad de Guatemala y dos días después en Sao Paulo.



En la actualidad adelanta, en países como Guatemala, proyectos sobre generación de electricidad a partir de rellenos sanitarios y la producción de etanol de la caña de azúcar para mejorar el octanaje de la gasolina, en los que Colombia también tiene posibilidades. Tiene un plan piloto en Sao Paulo (Brasil) para reformar los sistemas de iluminación de 3.000 escuelas. El objetivo es ahorrar más de US$40 millones en 10 años, evitar que se generen 100.000 toneladas de dióxido de carbono y ahorrarle al país la inversión en plantas de energía.



Su gran desafío es consolidar en América Latina una red para generar, a partir del ambiente, nuevos negocios, empleo y una permanente transferencia de tecnología. Pero, por ahora, su mayor orgullo es demostrar, con su designación, que en Colombia "hay muchas más cosas buenas de lo que los medios internacionales muestran a diario".
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