Dario Montoya Mejía

| 6/23/2000 12:00:00 AM

Dario Montoya Mejía

Lidera la incubadora de empresas de base tecnológica de Antioquia, que tiene hoy más de 46 empresas valoradas en US$44 millones.

Cargo

Director de la incubadora de empresas de base tecnológica de Antioquia.

Educación

Ingeniero industrial, Universidad de Antioquia. Especialización en Finanzas y en Formulación y Evaluación de Proyectos de inversión privada de la Universidad de Antioquia. En Gestión Tecnológica de la Universidad Pontificia Bolivariana y de la Universidad de Sao Paulo.



Trayectoria

Director de un proyecto entre la Universidad de Antioquia y el sector privado (ProAntioquia), para la puesta en marcha de relaciones entre las empresas privadas y la misma Universidad. Formulador y evaluador de diversos proyectos de inversión privada. Participó en la fundación del primer fondo de capital riesgo en Colombia, Mercurius Venture.



Status


Casado, dos hijos.





A los 18 años, en 1973, este paisa ya tenía enfocada su visión empresarial. Inició, junto con su carrera de ingeniería industrial, negocios en el área de ferretería y de materiales de construcción. Cuatro años más tarde ya tenía tres pequeñas firmas constructoras y tres almacenes de ferretería en Medellín. Alcanzó a incursionar incluso, en el negocio agroindustrial en Rionegro (Antioquia). Durante 17 años, mantuvo sus empresas y a pesar de que en ese momento le brindaban una gran estabilidad económica, ya veía que su deterioro se acercaba y estaba perdiendo el entusiasmo y 'encanto' por esas actividades.

"Me parecía que era muy poco lo que estaba haciendo por mi familia, mi entorno y por mí mismo, y era hasta cierto punto muy sonso y aburridor. Cada vez me preguntaba: ¿me iba a quedar haciendo ese tipo de negocios el resto de mi vida?". Definitivamente, no. En 1990, cuando cumplió los 35 años, su visión de lo que quería hacer de su vida cambió... Transformó ese horizonte empresarial que 'cultivó' por cerca de dos décadas y lo enfocó hacia una actividad que le generara una satisfacción más grande.



Liquidar sus negocios le tomó un año y, después de 13 años, volvió a la universidad. Se especializó en Finanzas y Proyectos, en la Universidad de Antioquia, y luego en Gestión Tecnológica, en la Bolivariana. Conoció las actividades de varias instituciones en Brasil, Suecia, Francia, Italia, España y Estados Unidos, y descubrió, a los 37 años, un nuevo mundo al que quería pertenecer: el de las empresas de base tecnológica.



En 1996 diseñó el proyecto de la incubadora de empresas de base tecnológica, con la Fundación ProAntioquia y el apoyo de universidades y empresas antioqueñas, el escenario para crear el ambiente y facilitar los recursos que se necesitan para acelerar el ritmo de crecimiento de un negocio. Es aportarle un valor empresarial a la compañía y darle la posibilidad de que los inversionistas se interesen en ella. "Es un laboratorio y una forma de vida empresarial que trasciende el espacio físico y que supera incluso la región".



La incubadora tiene 45 empresas creadas y espera terminar el año con más de 80. Allí se mezclan iniciativas desde la ingeniería de control, automatización, ingeniería de análisis, biotecnología, biomedicina y comunicaciones. Hoy, rodeado de 'empresarios' que en su mayoría no superan los 26 años, Montoya está empeñado en aportarle al país un pensamiento empresarial que crea en la gente joven.



Y es que él también volvió a nacer. "Cambiar de vida fue una decisión espectacular. Hace diez años no sabía qué era 'echarle el cuento' a la gente para que se entusiasmara a crear empresa. Hoy el objetivo es despertar la inteligencia dormida que el país guarda para hacer negocios...".
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.