| 9/3/2004 12:00:00 AM

César Castro

Con una gran dosis de disciplina e ingenio, este colombiano ascendió vertiginosamente en la escalera de la gigante finlandesa Nokia.

Casi nunca se piensa en un ingeniero electrónico como gerente para mercadeo. Pero César Castro, director de mercadeo para América Latina de Nokia, es la prueba de que esa mezcla de profesiones es la combinación perfecta para empresas de tecnología.

Nació en Pasto hace 36 años, pero no recuerda nada de su ciudad natal. Muy pequeño se fue a vivir a Medellín y por eso hoy se siente paisa. Su carrera empezó temprano. Como estudiante de la Bolivariana, trabajó en el área de energía de las Empresas Públicas de Medellín (EPM) y fue uno de los primeros llamados al área de telecomunicaciones como ingeniero de planeación. Ya graduado, en 1990 conformó con siete personas Occel, la firma de celulares. En su primer cargo comercial se desempeñó como director de mercadeo y luego como gerente de producto y desarrollo de negocios. Su visión técnica y comercial le permitía entender los dos mundos que conforman este tipo de empresas.

Haber participado en la llegada de la telefonía celular a Colombia y haber ayudado a gestar el primer programa de telefonía de prepago en el país con Occel fueron dos de las mejores experiencias laborales de su vida.

Cuando Occel fue absorbida por Comcel, fue a Bogotá como director de mercadeo y desarrollo de negocios de la segunda. Allí, con un grupo, lideró el polémico proyecto de transmitir voz sobre internet. El gobierno prohibió este sistema de comunicación, pero el mercado ha demostrado su importancia.

Luego, desde que se vinculó a la finlandesa Nokia en 2000, comenzó una vertiginosa carrera de ascensos, todos motivados por haber excedido sus metas de desempeño. Su primer cargo fue como gerente de desarrollo de negocios para Centroamérica, el Caribe y la Comunidad Andina. En 2001 pasó a la gerencia de desarrollo de negocios, en 2002 a la gerencia de producto y en 2003 a la de Forum Nokia, que trabaja con desarrolladores externos en América Latina. En un año tenía 25.000 nuevos desarrolladores en 15 países.

Por último, en 2004 fue nombrado director de mercadeo para América Latina, desde donde maneja los negocios de la firma en todos los países de la región, con excepción de México y Brasil. Su cargo está dos escalones abajo del presidente mundial Jorma Ollila.

Hoy, Castro maneja uno de los mayores presupuestos corporativos -miles de millones de dólares- y no es extraño porque Nokia vende US$63.000 millones al año.

Se entusiasma al hablar de comunicación inalámbrica y anticipa cambios. "Estamos habituados a que los celulares conecten personas con personas", dice. Y personas con cosas y cosas con cosas. Pero el próximo paso es llevarle a cada uno los datos que quiere. A los aficionados a los deportes, por ejemplo, Nokia les llevará a su móvil todos los sucesos. "En Nokia estamos trabajando para conectar personas con pasiones", resume en una frase de mercadeo y quizás poco ingenieril.
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