| 8/6/2004 12:00:00 AM

Camilo Montoya

Primero desde la división textil de DuPont y ahora desde la empresa que la compra, ha impulsado la industrial textil y de confecciones. Con el TLC, seguirá jugando un papel clave.

Detrás de las innovaciones en el encaje de la ropa interior femenina que le ha dado reconocimiento mundial a la industria colombiana; la suavidad de las prendas que se ha alcanzado con una fibra como Tactel; el mayor uso de la lycra en la ropa interior masculina en Colombia comparado con los países europeos; las fibras clororresistentes de los vestidos de baño y la utilización de teflón -que repele los líquidos- en los trajes para hombres, está Camilo Montoya.

Este paisa de 36 años ha sido partícipe de la historia reciente de la industria textil y de la confección, primero como gerente del negocio de fibras textiles de DuPont y, después de la venta de esta unidad a Koch Industries, la segunda empresa textil de Estados Unidos, como gerente general de Invista para la Comunidad Andina, nombre que tomó la compañía después de su venta.

"Nosotros vendemos materia prima, hilos, para la industria textil y de confección, pero tenemos un valor agregado: vendemos marketing y mucha moda. Estamos al lado del tejedor para que desarrolle nuevas telas, y del confeccionista trayendo tendencias de moda, y el producto lo apoyamos en el punto de venta con mensajes de comunicación", explica Montoya.

Este estilo de trabajo le permitió a Montoya llevar a Colombia del cuarto al tercer puesto en ventas en América Latina en seis años, después de Brasil y México, superando a Argentina. Y, más diciente, cerrar la brecha con México que hace cuatro años vendía 50% más que Colombia, y hoy solo la supera en 25%.

Desde el 1 de julio, Montoya también asumió la responsabilidad de manejar el mercado centroamericano. Debutó en la macrorrueda de negocios con Centroamérica, donde montó de la mano de Proexport un desfile con 100 prendas de 16 marcas para que los compradores vieran la confección colombiana y de traje de baño, y lo que pueden hacer las fibras de Invista por la calidad de estos productos.

Ahora, con el dinamismo que se espera para el sector de las confecciones cuando se firme el tratado de libre comercio con Estados Unidos (TLC), Montoya tendrá una nueva prueba para seguir creciendo de la mano de la industria nacional.
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