| 11/26/2004 12:00:00 AM

Alfonso Avila

Desde que la fundó, en 1993, AeroRepública ha crecido a un ritmo anual del 15%. Es la segunda aerolínea del país y la única latinoamericana certificada con ISO9000 en sus procesos.

Hasta la fecha, 13 millones de pasajeros han volado en los aviones de esta compañía fundada en 1993 por Alfonso Ávila, un administrador de empresas que nació en Boyacá pero adoptado desde su niñez por la cálida Barranquilla. Su vinculación con el negocio aéreo comenzó en 1978, cuando Avianca lo contrató como contralor general. Luego pasó a ser vicepresidente financiero hasta que en 1990 asumió como presidente de Sam. Precisamente, en este cargo Ávila empezó a soñar con tener su propia aerolínea y realizar en ella los proyectos que tenía en tierra y a los que no les habían permitido tomar vuelo. "La idea era crear una empresa con una orientación diferente, con un modelo de gestión basado en la cultura del servicio, con bajos costos operativos y productos muy novedosos", recuerda. Decidido, contactó a un viejo amigo suyo, un inversionista estadounidense, con quien coincidía en la necesidad de oxigenar este mercado en Colombia, pues desde hacía 35 años no se fundaba una aerolínea. Así nació AeroRepública, de la cual Ávila es presidente desde entonces. Bajo su gestión se convirtió en la segunda empresa aérea del país con el 35% del mercado de rutas troncales que lidera Avianca, con el 40%. El bajo costo de operación (aviones adquiridos mediante leasing y sin carga pensional a bordo) pronto se convirtió en su principal herramienta competitiva, pues pudo ofrecer las tarifas más bajas del mercado, que combinó con planes turísticos audaces en asocio con agencias de viajes y hoteles como el Irotama y los Decameron, entre otros. De hecho, hoy controla el 75% del mercado hacia San Andrés. En febrero de este año, Ávila obtuvo uno de los mayores reconocimientos de su carrera, cuando AeroRepública fue escogida como la empresa más admirada del país en una encuesta realizada por el diario Portafolio, en la cual compitió con las más importantes y tradicionales compañías de Colombia. Uno de sus mayores logros es haber obtenido la certificación ISO9000 para todos los procesos de la aerolínea. "Se trató de un esfuerzo muy grande, pues representó cambiar la cultura de toda la organización, en un proceso que empezamos hace cuatro años. En aviación, es difícil obtener esta credencial, porque la actividad está muy dinamizada, como en nuestro caso en 12 ciudades del país. Pero lo logramos y somos la única empresa aérea de Latinoamérica certificada", sostiene Ávila. Este proceso se refleja, según él, en el hecho de que la empresa tenga una puntualidad del 90% y que los parámetros de calidad, objetivos y servicio al cliente en toda la organización apunten hacia una misma dirección.

La gestión de Ávila se refleja en la tendencia de crecimiento de la compañía, con ritmo anual del 15%. Para 2004, la meta era un incremento del 23%, en especial por la salida de Aces, pero en agosto pasado llegó al 35% con 2'200.000 pasajeros movilizados. Ahora la empresa está metida en el mercado corporativo y entablando alianzas estratégicas con otras aerolíneas internacionales. Venezuela está en la mira.
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