Con la popularización de las oficinas abiertas y los cubículos, la música se ha convertido en la frontera invisible favorita de un creciente número de personas que trabajan con los audífonos puestos casi todo el día.
Aunque esta práctica podría no resultar muy útil para socializar, tiene impactos positivos en la productividad al mejorar la concentración y reducir el estrés.
A esto se suman otros atributos como las habilidades cognitivas y de memoria que desarrolla la música. No en balde hay canciones que todo el mundo se sabe, sin proponerse aprenderlas, simplemente por el hecho de escucharlas.
A comienzos del siglo XX la música ambiente se empezó a oír en salas de espera, ascensores y tiendas por departamento, y en 1940 empezaron a aparecer empresas que ofrecían listas de canciones para hacer sonar en las oficinas. Primero fue solo música instrumental, pero poco a poco se incorporó música con más ritmo e incluso melodías especiales para el tipo de actividad que se realiza.
Actualmente firmas como la estadounidense Songza (que no está disponible en Colombia) ofrece listas de bandas sonoras épicas que sirven para animar tareas ‘aburridas’ como llenar hojas de excel o completar formularios.
Pero, como cargar cientos de CDs en el computador de la oficina no es práctico, cada vez crece el consumo de música en línea. Si bien desde Colombia no se puede acceder a páginas muy populares en Estados Unidos como Spotify, Mog y Pandora, existen otras opciones que se pueden usar y que además ayudan a no escuchar siempre las mismas canciones, sino mezclarlas con listas de reproducción de otros usuarios. Estas son algunas de ellas.