| 4/2/2014 8:00:00 PM

Los 7 indeseables en el trabajo

Lidiar con personalidades difíciles en el equipo de trabajo puede ser una pesadilla o un reto posible de sortear. ¿Cómo manejarlos?

Si durante su época de colegio tuvo malas experiencias con los ‘trabajos en grupo’ porque estos siempre recaían sobre sus hombros, no piense que en la vida laboral las cosas van a cambiar radicalmente.

Allí también se encontrará con el compañero vago, el chismoso, el crítico destructivo o el disperso que nunca terminar lo que comienza, pues muchos de estos vicios permanecen en la vida laboral.

Pero esto no tiene por qué afligirlo. Juan Eduardo Cros, gerente de Soluciones de Conocimiento en la consultora PriceWaterhouseCoopers, asegura que algunos comportamientos pueden llevar a encasillar a las personas, pero si se adoptan estrategias adecuadas de manejo de equipos, estos personajes ‘indeseables’ terminan haciendo un buen trabajo.

“Si conocemos mejor a los integrantes del equipo, podremos tener más claridad sobre sus comportamientos y contrarrestar los aspectos negativos”, opina Cros. ¿Qué tan fácil es lograr que estos personajes se integren bien al equipo? Estas son las recomendaciones del experto para lidiar los siete tipos de personajes más indeseables en el trabajo, calificados así por Tino Fernández en el diario Expansión, y que según Juan Eduardo Cros, sí tienen remedio.

1|El crítico negativo. Es el personaje infaltable en cualquier equipo de trabajo, y quien está acostumbrado a la dialéctica antes que a la práctica. Aunque siempre está en desacuerdo con las decisiones, no se va de la empresa y nunca se sabe cuándo hará algo para perjudicar a otros. La forma de enfrentarlo es con mucha decisión: identificarlo y dejarlo en evidencia frente al grupo, utilizando la técnica del “Sí, pero….” para evitar el no rotundo. Eso sí, hay que responder a sus objeciones negativas en forma directa y clara.

2|El apático. Es el típico personaje que no se halla, prefiere rehuir sus responsabilidades y nunca se sabe si se puede contar o no con él. Dentro del equipo, hay que involucrarlo activamente, dejarle claro qué es lo que se quiere hacer y trazarle metas claras. “Este es un perfil recuperable, es decir, son personas que cuando se logran motivar pueden sorprender con sus aportes al equipo”, asegura Cros.

3|El vago. Normalmente está ocupado cuando de trabajar se trata y es reconocido entre los demás integrantes del equipo por su falta de proactividad. Para involucrarlo hay que evaluar primero cuáles son sus habilidades y determinar el rol que mejor puede desempeñar en el equipo, pues siempre hay una tarea en la que este perfil puede encajar y lograr un buen resultado.

4|El último de la fila. Es el típico personaje al que todo le queda grande y casi nunca alcanza el rendimiento de los demás. Para Cros, “nadie nace sabiendo ni muere no aprendiendo” por eso hay que verificar sus antecedentes laborales, su entorno social y familiar y sus expectativas, para darle herramientas que le permitan superar sus limitaciones, que casi siempre se derivan de inseguridades.

5|El agobiado. El tiempo nunca le alcanza para culminar sus tareas y termina traspasándoles a otros miembros del equipo las responsabilidades que debía asumir. En este caso, el problema de mala organización del trabajo se puede resolver empoderándolo y delegándole tareas trascendentales que le permitirán recuperar el foco.

6|El disperso. Pica aquí y pica allá y ninguno de los trabajos que inicia lo termina, lo que genera un caos para la consecución de resultados. Aquí el problema de fondo es la administración del tiempo, derivada en ocasiones de distractores modernos como los teléfonos inteligentes, videojuegos, redes sociales o internet. En este caso, hay que promover en el equipo el uso de los nuevos elementos tecnológicos entendiendo el poder de la tecnología como un aliado para organizar el trabajo y sacarles el mejor provecho.

7|El chismoso. Es el que vive robándoles el tiempo a sus compañeros con todo tipo de comentarios ya sean reales o imaginarios. Aunque no es necesariamente un mal compañero o mal profesional, al dejarse llevar por sus chismes puede ser menos productivo. Para el experto de PriceWaterhouse, en este caso la técnica del silencio resulta apropiada para cortar conversaciones que no conducen a nada. Esto hará que la persona chismosa se ubique y deje los momentos del café para temas más productivos.

Cómo lidiarlos
Estas son las estrategias para enfrentar personajes complejos en el equipo.

Enrique Enrich
Presidente Scania Colombia


“El tipo de profesional que menos deseo en el grupo es el chismoso o el crítico negativo. Ambos son perjudiciales para un buen ambiente de trabajo. Tratamos de identificar este perfil en las entrevistas de trabajo, y nos esforzamos por crear un ambiente donde este tipo de personalidad no tenga espacio, manteniendo un ambiente abierto”.

Ricardo Wills
Presidente Cumbria


“El peor personaje que se puede tener en un equipo es el vago, pues es la sumatoria del incapaz, el apático y el crítico. Lo agobia el tiempo, se vuelve empleado y pone a los demás de mal genio. La forma de mantenerlo ocupado es delegarle tareas frente a otros y que sea la presión social la que lo haga cumplir con sus resultados”.
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