| 11/9/2017 12:01:00 AM

Tres banqueros centrales: La historia moderna del Banco de la República

Ortega, Urrutia y Uribe se destacan por su labor al frente de una de las entidades económicas más importantes del país. Esta obra aporta a la discusión en materia monetaria.

Francisco Ortega, Miguel Urrutia y José Darío Uribe tienen varias cosas en común. Los tres fueron gerentes del Banco de la República, una de las entidades económicas más importantes del país; tuvieron una larga trayectoria en la institución; prestigio profesional y reconocimiento local e internacional; además de la gran experiencia previa y posterior a su responsabilidad de cabezas de la política monetaria del país.

La vida y aporte de estos economistas al Emisor y a la economía nacional está plasmada en el libro Tres banqueros centrales, escrito por Roberto Steiner, Salomón Kalmanovitz y Leonardo Villar, y editado por Adolfo Meisel, codirector de la Junta Directiva del Banco y María Teresa Ramírez, investigadora principal de la Gerencia Técnica de la entidad.

Le recomedamos: Banco de la República se mantiene como la entidad con más confianza

Como dice el propio Meisel, una de las razones para haber escogido a estas tres autoridades en materia monetaria se fundamenta en su papel en la etapa moderna de la historia del Banco, la cual se centra en la autonomía que le concedió la Constitución Política de 1991.

Las razones de orden práctico también están plasmadas a lo largo de las 420 páginas que tiene la obra. Ortega, Urrutia y Uribe tuvieron una trayectoria laboral muy larga pero reciente en el Banco Central, por lo que muchas personas tienen familiaridad con sus actuaciones y manera de pensar, lo que facilitó la consecución de información para realizar sus perfiles.

Francisco Ortega jugó un papel clave en el cambio de rumbo de la entidad monetaria. Fue quien hizo el ‘trabajo político’ con los miembros de la Asamblea Constituyente y paradójicamente fue uno de los cerebros de la ‘nueva’ entidad, tras liderar con éxito el ‘viejo’ banco, dice Roberto Steiner, quien se encargó de hacer su perfil y no duda en señalar que, de no haber sido por su precaria salud, Ortega estaba destinado a ser el primer gerente del renovado Emisor con carácter independiente.

El libro cuenta cómo hubo una evolución en su pensamiento y en su forma de interpretar la economía. Para Steiner, Ortega pasó de ser un economista de perfil intervencionista a convertirse en uno más cercano al libre mercado y a la ortodoxia monetaria. Deja claro que Ortega será recordado por siempre como la figura central en la reforma al Emisor en 1991, siendo ese su mayor logro como policy-maker.

El perfil de Miguel Urrutia, otro de los grandes banqueros de los últimos tiempos, estuvo a cargo de Salomón Kalmanovitz, quien advierte que el haber sido testigo de primera línea de la labor de Urrutia puede sesgar su análisis.

Le puede interesar: Banco de la República sorprendió y bajó sus tasas a 5%

Haciendo esta salvedad, realiza un ensayo que contiene una sección biográfica que lista los estudios de Urrutia, inclinaciones e influencias, además de su paso por varios cargos públicos que –asegura– revelan la tardía formación de una tecnocracia dentro del Estado colombiano.

Más adelante hace un recuento de su paso por el Emisor, al que Urrutia introdujo cambios organizativos importantes en materia de análisis, estudios económicos e historia económica, su influencia en la democratización de la Biblioteca Luis Ángel Arango y sus preocupaciones por mejorar las funciones culturales del Emisor.

La semblanza de José Darío Uribe, escrita por Leonardo Villar, lo presenta como el artífice de la estrategia de inflación objetivo y la política monetaria contracíclica del país. Villar lo describe como una persona de memoria prodigiosa, que lee mucho y se levanta temprano. Dice Villar que, sin perjuicio de sus habilidades como administrador, la fortaleza principal de Jota Uribe –como le llaman sus amigos– reside en su formación como economista y en su intuición en este campo.

Lea también: J. Uribe es el nuevo presidente del Fondo Latinoamericano de Reservas

Rememora la trayectoria de Uribe en el Emisor, entidad a la que ingresó en 1993 como subgerente de estudios económicos y menciona cómo en su primer trabajo el exgerente del banco evidenció su preocupación por la necesidad de aumentar la productividad para impulsar el crecimiento de largo plazo, objetivo para el cual era indispensable reducir la inflación y su volatilidad.

En enero de 2005 fue escogido como cabeza del banco central colombiano, cargo en el que permaneció hasta diciembre de 2016 y periodo durante el cual se destacó por su gran capacidad en la toma de decisiones y sus contribuciones al control de la inflación.

Con estas reseñas, la obra hace un homenaje a quienes llevaron las riendas de la política monetaria del país durante décadas y con buenos resultados.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 530

PORTADA

Empresarios se enfrentan a la incertidumbre del proceso de paz

Aunque el Gobierno ha desestimado los riesgos, los empresarios han manifestado inquietudes en la implementación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Además, hay tensión en el sector empresarial.