| 10/13/2016 12:00:00 AM

Estrategias para lidiar con los lambones en la oficina

Lidiar con un compañero que usa la falsa amabilidad para sobresalir puede ser una carga pesada de llevar. Estas estrategias le permitirán sobrevivirlo.

Nada mortifica más en un equipo de trabajo que tener un compañero que recurre a la adulación o la ‘lambonería’ con el jefe o sus compañeros para mantener el puesto o trabajar menos en la empresa. Pero, como al que no le gusta el caldo le dan dos tasas, en la mayoría de ambientes laborales existe este tipo de personajes.

Parecen inofensivos y en algunos casos llegan a ser considerados simpáticos por sus ocurrencias sobre “qué bien le queda la corbata al jefe”, o “qué buenos apuntes” hace el jefe. Pero, detrás de estos halagos, muchas veces solo hay un incompetente que busca mantenerse.

Lea también: La historia de We Work y la revolución del mercado de oficinas

“El lambonismo no es un oficio, pero todos podemos identificar en nuestro entorno profesional a alguien con estas características”, asegura el fundador y gerente de la consultora de recursos humanos 3Weeks Consulting Latam, Rafael González. Para este experto, existen dos tipos de personajes que hacen de la adulación su estilo de vida: por un lado, los lambones conscientemente incompetentes –es decir, que lo hacen a propósito para salvar su pellejo– y los inconscientemente incompetentes –que no saben que lo son–, pero en ambos casos generan rechazo o antipatía por parte de sus compañeros. ¿Cómo manejar esos personajes? Esto opinan los expertos..

Ana Sarmiento

Consultora

La mayoría de los jefes saben detectar a los lambones y son conscientes de su dualidad. Sin embargo, los usan porque les son útiles para alcanzar sus metas. No soy partidaria de que para competir con un lambón un empleado caiga en el mismo juego.

Rafael González

Gerente 3Weeks Consulting

Con el colaborador que no es consciente de que es lambón, la estrategia de gestión pasa por hacerle consciente del efecto de su comportamiento en el entorno para luego desarrollar habilidades de comunicación como la asertividad y la influencia.

1| Sáquelo del foco. Los lambones conscientes siempre usarán la falsa amabilidad y el exceso de halagos para lograr la aprobación del jefe. Frente a estas manifestaciones es clave reducirles la atención y no darles protagonismo para que dejen a un lado la melosería. Rafael González dice que esta estrategia ‘apaga’ a los aduladores.

2| Dé ejemplo. Nada enseña más en el trabajo que el buen ejemplo. Por eso, si llegó a pensar que para mejorar su posición en el trabajo debe apelar a la lambonería, vaya olvidándose del tema y más bien póngase a trabajar que, al final de cuentas, su jefe sabrá quién da resultados y quién no consigue los objetivos por distraerse.

3| Agregue valor. Una falencia de los aduladores es que descuidan su trabajo por estar tras el jefe. La consultora Ana Sarmiento dice que quienes generan valor son difíciles de reemplazar y eso lo saben los jefes. Pero, si el adulador es una buena ficha en la oficina, hay que trabajar más duro. “Si yo no sumo, nadie me va a tener en cuenta por auténtico que sea”, dice.

4| ¿Qué pasó? Entender qué motiva al lambón es clave, pues detrás de este comportamiento puede haber personas que necesitan aceptación y reconocimiento. En este caso, usar la inteligencia emocional será la mejor herramienta.

Lea también: Lo que no se hace en la oficina

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?