| 7/8/2015 7:00:00 PM

¿Se pueden predecir las burbujas financieras?

El profesor Vikram Mansharamani proporciona en su libro un marco general para predecir las burbujas financieras antes de que estas estallen. Estas son las claves.

Boombustology: Spotting Financial Bubbles Before They Burst

Vikram Mansharamani

Una de las grandes preguntas que se hacen los inversionistas del mundo es si es posible anticipar cuándo los precios empiezan a descender luego de una gran euforia especulativa en los mercados.

La pregunta es relevante desde aquella gran euforia que se presentó en Holanda en el siglo XVII, cuando, enloquecida, la población de ese país empezó a pagar precios exorbitantes por los bulbos de la flor de Tulipán, todo porque esta era considerada una gran inversión y se creía que los precios seguirían subiendo en los próximos años. Hubo personas que llegaron a sacrificar los ingresos de varios años de trabajo o sus viviendas a cambio de un solo bulbo.

Al final, no hubo compradores para un mercado inundado por vendedores que cobraban precios exorbitantes. El resultado: hubo pánico entre la población de todas las clases sociales y la economía holandesa quebró.

Casos similares al holandés abundan en distintas latitudes. Para no ir más lejos, en Colombia a finales de la década de los noventa el precio de la vivienda empezó a descender, mientras que un número importante de deudores del sistema Upac veían cómo, en algunos casos, el tamaño de su deuda era superior al valor comercial de su casa. Esta fue la última gran crisis económica del país.

El libro “Boombustology: Spotting Financial Bubbles Before They Burst” (Detectando burbujas financieras antes de que exploten), publicado por Vikram Mansharamani, aborda estas cuestiones. El autor presenta un marco multidisciplinario para detectar el eventual estallido de burbujas financieras, experiencias que han sido sintetizadas en los últimos años gracias al seminario impartido por el autor en la Universidad de Yale.

Para Mansharamani, no existen “mejores respuestas” en un rompecabezas tan grande como las decisiones de las personas; por ello, la mejor solución es adquirir más datos y usar enfoques adicionales para hacer nuevas conexiones. Porque, como sostiene el autor: “las burbujas son un gran misterio”.

Sin embargo, pese al componente incierto de estos eventos, existe una serie de indicadores que desde la microeconomía, la macroeconomía, la política, la sicología y la biología proporcionan herramientas para anticiparse a dichos eventos.

Desde la microeconomía, el gran hecho generador de alertas son las señales de precios, en la medida en que la demanda crece o disminuye la oferta, aumentan los precios, cuando estos suben sin una justificación micro, algo está pasando.

De otra parte, la macroeconomía provee herramientas que muestran, por ejemplo, cómo el crédito alimentado por la especulación y el alto grado de apalancamiento puede ser problemático. También el exceso de inversión, la producción por encima de los niveles normales de una economía y los procesos de sobreendeudamiento son otra potencial amenaza.

La sicología plantea elementos interesantes, cuando se observa que los individuos en masa empiezan a actuar irracionalmente, con exceso de confianza y pensando que “esta vez será diferente”. Aquí también surgen interrogantes que, con un enfoque político, se pueden visualizar, como por ejemplo, cuando los gobiernos crean distorsiones para incentivar el ingreso de agentes en un mercado.

Finalmente, desde la biología se puede observar que la propagación de una burbuja se comporta de forma similar a una epidemia; tiene oleadas en donde se alcanza un pico y luego viene una caída importante en el número de enfermos.

Según Mansharamani, existen tres señales que en el pasado precedieron una burbuja financiera. La primera es la construcción de rascacielos innecesarios y cuya oferta habitacional sobrepasa las necesidades del sitio donde se ubican. La segunda es el inexplicable comportamiento del mercado de obras de arte cuando alcanzan valores absurdos. La tercera es la proliferación de portadas de revistas que muestran un excesivo optimismo sobre el futuro.

Lo particular, según el autor, es que todos estos indicadores se están observando hace varios años en la economía China. ¿Será la próxima burbuja? .
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