| 7/25/2014 2:30:00 PM

¿Improductivo yo?

Los malos hábitos pueden provocar caídas en la productividad del trabajo. ¿Cómo detectar estas prácticas?

Aunque pocos saben en qué consiste realmente, todos hablan de productividad en el mundo empresarial. Este indicador, que se ha vuelto tan popular, es en términos de los expertos la mejor forma de lograr eficiencias a un menor costo.

Explicado así, el concepto parece sencillo, pero en la práctica laboral no resulta tan fácil de lograr. El escritor estadounidense Tim Ferriss dice que para alcanzar este propósito es necesario adoptar medidas que ayuden a liberar tiempo de los colaboradores en cosas que no tienen un alto grado de importancia, para ganar espacio en otras realmente trascendentales.

Para nadie es un secreto que en las empresas se generan malos hábitos que afectan el normal desarrollo de las actividades laborales.

Juliana Vega, gerente de Recursos Humanos de Hays, dice que estas personas normalmente logran camuflarse entre su grupo de compañeros, pero rápidamente deben ser identificados para no permitir contaminación y poca productividad en el resto del equipo. Sobre todo si son considerados ‘figuras líderes’.

Hay quienes consideran que, si bien no existen parámetros exactos para identificar a las personas improductivas, sí hay algunos síntomas o acciones que permiten diagnosticar la baja productividad.

La vicepresidente de Recursos Humanos para la Región Andina de Schneider Electric, Adriana Pulido, considera que para ser más productivos hay que sentir gusto por lo que se hace, mientras Adriana González, gerente de El Tesoro Paruqe Comercial, cree que esta situación aveces se presenta porque no tiene el perfil adecuado.

Expertos y empresarios han resaltado algunas conductas que pueden resultar nocivas para la productividad laboral en su compañía.

1| Llamadas de números desconocidos.
Tim Ferriss considera que las personas que contestan llamadas de números desconocidos afectan su concentración. Este tipo de comunicación obliga a la persona a invertir más tiempo a la espera de que quien llame haga su presentación. Este proceso puede demorar unos cuantos minutos más que cuando se trata de un conocido.

2| Reuniones sin agenda definida.
Establecer un listado de temas es clave en el trabajo. Es mal síntoma cuando los colaboradores llegan a una reunión sin una agenda definida, porque sin lista de temas a seguir los encuentros pueden tardar mucho más. Lo ideal son 30 minutos. No permita las extensiones, a menos que sea estrictamente necesario.

3| Deambulando por la oficina.
Suena duro, pero es necesario. Ferriss cree que “la charla pequeña afecta lo grande”. En su opinión, cuando la gente habla de sus fines de semana pierde tiempo; por eso, es necesario evitar esta práctica en las organizaciones de una forma cortés para tratar de no herir sus sentimientos.

4| Trabajo fingido. Es importante que los colaboradores den prioridad a sus tareas. Quienes trabajan sin definir lo urgente pueden perder tiempo valioso y tardar en tomar decisiones trascendentales para el logro de objetivos de la compañía. Si esto implica devolver una llamada un poco más tarde o no contestar números desconocidos, se traducirá en mejores resultados.

5| Adicción al correo.
Las personas que permanentemente están conectadas con su correo y lo revisan de forma constante –sin que sea estrictamente necesario para su trabajo diario–, pueden ver afectado su nivel de productividad. Este debe ser utilizado como una herramienta de trabajo y no para conversaciones o temas personales.

6| Locos por el smartphone.
Si el colaborador vive todo el día pendiente de su celular inteligente, sin duda puede impactar de forma negativa su productividad. Tim Ferriss recomienda que al menos un día a la semana se debe dejar el smartphone en algún lugar donde no se pueda acceder fácilmente a él. “Si usted está jadeando, es probablemente el tipo de persona que más tiene que dejar este hábito particular”, dice.
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