| 12/12/2003 12:00:00 AM

Todo lo que brilla es oro

El precio del oro sigue en ascenso, en una tendencia que se inició en 1999. El metal ofrece una especie de seguro financiero para los inversionistas que quieren quitarse el riesgo de cambios en las tasas de interés, evitar el efecto de las guerras y el terrorismo, o defenderse de la caída de precio de otros activos. Pero, además, es un bien con usos industriales y en joyería. Como en otros mercados de commodities, la entrada de China ha movido la demanda. De hecho, el país asiático es el tercer consumidor de oro, después de India y Estados Unidos, con el 6% de la demanda mundial. Sin embargo, tiene un reducido consumo por habitante, por lo que se espera que aumente el uso de oro y con ello, el precio del metal en 2004 por encima de los US$409 por onza actuales. No obstante, documentos de investigación, como el de Colin Lawrence, de la Cass Business School de Londres, muestran que la abundancia de minas de oro hace que su cotización sea menos sensible a cambios en la demanda y, por ello, menos correlacionada con las variaciones del ciclo económico global.

Del balance entre el aumento en la demanda por el temor al terrorismo contra Estados Unidos y por las compras de China y la posibilidad de aumentar rápidamente la oferta depende que el precio mantenga su tendencia alcista.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?