| 10/1/1994 12:00:00 AM

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Los convenios de absorción firmados en algunos sectores agrícolas son totalmente diabólicos. Quien no adhiera al convenio no puede importar. Así lo dice la cláusula décimo-primera del convenio del trigo y la décima del convenio del sorgo. Los que no suscribieron los acuerdos, entre ellos los aceiteros que no tienen cultivos de palma africana, los están demandando por ilegales, pues se supone que en Colombia hay libertad en el ejercicio de la actividad económica. El mecanismo consiste en que quien compra al agricultor nacional con un sobreprecio, tiene derecho, en el semestre siguiente, a importar el mismo producto, o un sustituto, con un descuento en el arancel equivalente al sobreprecio pagado. Pero los agricultores comenzarán a sembrar más ante los mayores precios de compra y los industriales tendrán que absorber cosechas cada vez mayores y más caras, reduciéndose gradualmente su margen para importar. Quienes pagarán el pato serán inicialmente los contribuyentes por los descuentos arancelarios y posteriormente los consumidores con una mayor inflación.
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