| 11/1/1994 12:00:00 AM

Tendencias

Los inversionistas institucionales están mostrando una gran imaginación. Hace dos años la moda era hacer "carruseles" o "trencitos". La Superintendencia de Valores reglamentó los carruseles con tal cantidad de papeleo entre los corredores (cruce de cartas de compromiso, pagarés, etc.) que éstos se acabaron y fueron reemplazados por las ventas de papeles a plazos. Con la coyuntura actual de alza en las tasas de interés, la moda es reestructurar portafolios colocados a tasas bajas. Los inversionistas están cambiando papeles con vencimientos largos y bajas tasas, por papeles con tasas más altas y vencimientos a 90 días, apostando a una baja en la tasa de interés en enero, que sería lo que otorgaría la ganancia a los papeles constituidos en la reestructuración. Si las tasas de interés bajan en enero nadie pierde, pero si las tasas siguen subiendo el año entrante, los inversionistas sufrirían un rudo golpe al tener, ahí sí, que recomponer todo su portafolio, vendiéndolo con grandes descuentos para recolocarlo en un ambiente de tasas de interés al alza. Los que ganan hoy perderían mañana. Este original mecanismo se llama la "licuadora".
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