| 10/1/1995 12:00:00 AM

Tendencias

Hacía bastante no pasaba por Hacienda un ministro tan pusilánime en el manejo del gasto público como Perry. Dejó pasar un plan de desarrollo completamente irreal que programaba niveles de inversión pública dos o tres veces por encima de 10 que es factible dada la disponibilidad de recursos. Ha dejado que su presidente haga promesas de gasto infinitas a lo largo y ancho del país sin medir la viabilidad de su cumplimiento. Dejó que los maestros y los médicos aumentaran sus sueldos muy por encima (le las metas (le inflación. Ha permitido que los militares programen un gasto muy superior a lo inicialmente previsto. No ha impulsado las privatizaciones ni tampoco la inversión privada en proyectos de interés público. Y ahora se queja (le que no tiene plata. Y quiere seguir aumentando impuestos en el momento en que la economía entra en una trayectoria recesiva. Para ganar tiempo y continuar con el manejo desordenado de la hacienda pública.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?