Subastas de dólares del Banrep

| 3/10/2000 12:00:00 AM

Subastas de dólares del Banrep

Desde noviembre del 99, el Banrep está interviniendo como comprador en el mercado cambiario para acumular reservas internacionales y cumplir los requisitos del FMI. Lo hace por medio de subastas de derechos de venta de divisas a la TRM, es decir, de opciones put que sirven como mecanismo de cobertura. Desde el comienzo, el Banco autorizó a los intermediarios del mercado cambiario y a la Tesorería del Ministerio de Hacienda para participar en las subastas. Los particulares que quieran utilizar este mecanismo tendrán que acudir a los intermediarios del mercado. Pero lo cierto es que hasta ahora este mecanismo de cobertura ha sido utilizado exclusivamente por los intermediarios ya que el costo que cobran a un particular por hacerle la operación es tan alto, que queda descartada como opción. Como resultado, la única manera que tienen los particulares para cubrirse es a través de forwards. Para solucionar esta situación, el Banco está estudiando una forma para que los empresarios puedan beneficiarse también de este esquema de las subastas como mecanismo de cobertura.



Así operan

Al final de cada mes, el Banco de la República hace una subasta de derechos de venta de divisas al Banrep. El monto de la subasta lo define el Banco de acuerdo con los compromisos de acumulación de reservas internacionales. La condición para poder ejercer el derecho es que la tasa de cambio del día en que se ejerce la opción esté por debajo de su promedio móvil de los últimos 20 días. Si esto ocurre, el tenedor del derecho va al Banco para que le compren sus dólares a la TRM del día anterior. La ganancia para el tenedor está representada en la diferencia entre estas dos tasas, descontando la prima que se pagó por el derecho y el impuesto del 2 x 1.000.





¿Bajarán del tren al Pacífico?

El consorcio concesionario de la Red Férrea del Pacífico, liderado por la firma española Sacyr S.A., ya le advirtió formalmente a Ferrovías que si no se ajustan rápidamente los cronogramas previstos para la concesión pedirán la terminación anticipada del contrato.



Esta decisión pondría en grave riesgo la rehabilitación del tramo que va desde Buenaventura hasta Medellín, ya que la falta de coordinación con Ferrovías no ha permitido que se mueva ni un solo metro de tierra desde cuando se firmó el contrato a finales de 1998.



Para Luis Diego Monsalve, presidente de Ferrovías, las dificultades se dieron desde que se inició el contrato debido a la falta de claridad sobre el tramo que se estaba adjudicando.



De acuerdo con los términos del contrato, las obras debían iniciarse de manera inmediata pero todo el cronograma se incumplió debido, en parte, a que los trenes no se operaban desde hacía más de 3 años y las condiciones de la red eran peores de las especificadas inicialmente. Por el momento, todos los trabajos en la red del Pacífico están paralizados pero Ferrovías espera que al menos en abril estén listos los nuevos cronogramas y definidos unos términos especiales del contrato para arrancar en forma la rehabilitación de ese tramo.



La concesión de la Red Férrea del Pacífico cuesta US$140 millones, de los cuales el Gobierno colocará US$120 millones y la concesionaria US$20 millones.



A pesar de este impasse, el Gobierno entregó la semana pasada la concesión de la Red Férrea del Atlántico, licitación que ganó el concesionario Ferrocarriles del Norte de Colombia. El contrato de concesión vale US$38 millones y el concesionario debe invertir US$400 millones para rehabilitar los 1.500 km. contemplados en el contrato. Esta firma operará la red durante 30 años.





Petróleo por las nubes

Pensar en hacer apuestas sobre el futuro del precio del petróleo es imposible hoy. Lo único cierto es que viene en aumento desde enero del año pasado, cuando se encontraba en US$11 por barril. El primer día de marzo de 2000, el precio del crudo Nymex llegó a US$31 por barril, el más alto en los últimos 9 años. Los grandes productores de la industria tienen claro que este precio es insostenible y no permanecerá así por largo tiempo. Lo ideal sería mantener el precio entre un rango entre los US$22 y US$25 por barril, pero por el momento no es claro cuál será la política que adoptará la OPEP. Por otro lado, este precio que en principio parece un gran beneficio para la industria petrolera termina por convertirse en una gran amenaza. El alto precio ha fomentado la producción en pozos de menor tamaño, que son rentables únicamente con precios altos, con lo cual muy pronto la oferta excederá la demanda y el precio volverá a caer.



Sin embargo, no se puede negar que para Colombia la actual situación ha sido más que favorable, especialmente cuando las perspectivas de las privatizaciones no son buenas. En las proyecciones de comienzos de año del gobierno, el precio promedio estimado por barril era de US$18,6 por barril para el crudo de Cusiana. Cada dólar de aumento en el precio del crudo le representa al país US$125 millones adicionales a los previstos. De esta cifra, US$25 millones van para Ecopetrol y el resto se deben ahorrar en el Fondo de Estabilización Petrolera.
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